Hospital Penna Salud

Fecha: Domingo, 22 Enero, 2012 - 09:11

Violencia contra las mujeres

Se estima que el 25 por ciento de las mujeres de Argentina sufre regularmente violencia doméstica y que el 50 por ciento pasará por alguna situación de violencia en algún momento de su vida.

Son cifras, son importantes, son alarmantes y deben atenderse y bajar en cuanto al número pero, al fin y al cabo, son simplemente frías cifras. Es decir, de qué sirve informar sobre porcentajes de violencia de género y atender cada caso, lo cual es muy necesario, sino se ataca el problema desde su raíz y se intentan modificar conductas, valores y hasta los estereotipos y mandatos culturales. Para ello, se debe conocer justamente cuál es esa raíz del problema, es decir una construcción acerca de lo que es la violencia de género.
Durante el mes de noviembre, en adhesión al Día Internacional de la No violencia de Género, se realizaron en el Hospital Penna unas jornadas de sensibilización y difusión de la problemática de violencia y abuso contra las mujeres. Con la organización del Servicio Social del nosocomio, participaron instituciones como “El Nido”, Comisaría de la Mujer y la Familia, la organización “Promover” y la Región Sanitaria I. Así fue como en el hall central del Penna se entregaron cintas violetas, folletería, se presentó una performance artística y, sobre todo, se generó un espacio para la reflexión sobre la problemática de la violencia de género desde la perspectiva descripta al comienzo.
La licenciada en Trabajo Social, Nora Ftullis (Mat. Prov. 3543) es la jefa del Servicio Social del hospital y explicó a EcoDias el espíritu de las actividades: “La idea nuestra principalmente tuvo que ver con generar una especie de apertura popular en relación al análisis del tema. Corrernos de la morbosidad de simplemente mostrar el síntoma o de hablar en relación a lo que viene pidiendo el periodismo tradicional. Y estábamos generando otra cosa, estábamos generando un espacio donde el hospital abría sus puertas, el hospital como una institución del pueblo, para que la gente empiece a pensar y a posicionarse junto con nosotros en términos de la construcción, de cómo se construye la violencia de género”.
Ftullis insistió con que una de las maneras de poder acceder genuinamente al tema es poder pensarlo entre todos y todas, analizando cómo se llega a esta instancia: “Y además poner el tema en un contexto histórico, en un contexto político lo que no implica para nada, y esto que quede clarísimo, justificar hechos aberrantes. Sobre todo cuando hay alguien que está dominando a otro, cuando hay alguien que está sometiendo a otro. Pero sí poder pensarnos acerca de cómo se construye, también de elementos para pensar en su deconstrucción”.
Cada caso de una mujer que es golpeada, aclara Ftullis, es terrible y es algo respecto a lo cual el Servicio Social resiste y trabaja duramente en torno a ello. “Pero lo que digo es, generalmente miramos lo intrafamiliar como síntoma instalado y lejos vamos a poder resolverlo si nos quedamos viendo cómo abordamos estos recortes”.
En esto de profundizar el debate e ir más allá en lo que es la violencia de género, Ftullis resaltó que hay cuestiones históricas, políticas y una dictadura reciente que guardan una estrecha relación con la problemática. “Nos tiene que servir para ver cómo se va construyendo y se va haciendo cuerpo esa violencia en cada uno de los que después es un actor violento para con otro. Entonces insisto, cuando hay dominación de uno sobre otro, cuando hay subordinación de uno en relación a otro, esto siempre debe ser denunciado, enunciado, abordado, repudiado pero no nos sirve trabajar solo el síntoma”.

Una nueva subjetividad
Este trabajo y esta generación de espacio no son exclusivos para las mujeres sino que incluyen y necesitan también de los varones “queremos trabajar con mujeres y con hombres y revisarse en este marco y en esta lógica”.
Por otra parte, EcoDias consultó a Ftullis acerca del papel de los medios de comunicación en cuanto a cómo suele mostrarse, generalmente, la cuestión: “Tienen mucho que ver acerca de lo que se presenta. Siempre se presenta el hombre malo, la mujer sometedora de hijos y bueno… cuántos hombres buenos y cuántas mujeres no sometedoras de hijos hay también, eso no aparece en ningún lado. O lo que es la violencia social en sí, es como que se ha perdido una cadena de racionalidad que se ha quitado políticamente, que se ha quitado socialmente a la gente y a veces se actúa con el cuerpo”.
Lo que se intenta es plantear este tipo de violencia desde un marco político, conceptual e ideológico, repudiando a la vez los hechos puntuales cotidianos: “Eso lo trabajamos y abordamos profesionalmente cada vez que aparece pero lo que me preocupa mucho es que nos quedemos limitados a este marco de lo que aparece y no podamos pensar cómo se construye. Si no pensamos cómo se construye, raramente vamos a poder acceder a todo esto que aparece con cierta eficiencia”.
Para Ftullis, las actividades desarrolladas en el hall del hospital resultaron interesantes ya que ocurrieron hechos atrayentes: “Nos pasaba que la misma gente se acercaba y a partir de esto como que le evocaba hechos puntuales de su vida, de sus vecinos, de sus familiares…Empezaban a plantear cómo poder acercarse para acompañar en esto y en realidad nosotros decimos que también es al revés, para que nos acompañen a nosotros. Esto es una relación profesionales – pueblo, la construcción de una nueva subjetividad”.
Este tipo de pensamiento volcado al trabajo no tuvo solamente lugar en la actividad sino que se realiza día tras día y los resultados se observan en la propia gente: “Cuando uno genera un espacio genuino de trabajo con el otro, de verdad, esto se reconoce en términos de poder tomarlo y los resultados tienen que ver con cómo vas viendo que la gente reaparece en el tiempo en función de algún testimonio nuestro, tal vez de años o meses atrás pero que les evoca en el momento en que alguna situación ocurre. Esta es la mejor muestra de ver cómo estamos trabajando. Acá hay generación de espacio, nosotros no tenemos a la gente presa. Entonces, a veces a partir de algunos mensajes, la prueba de cómo estamos trabajando es como a veces vuelven recordando algún testimonio que planteamos en algún otro momento y que tenía que ver con un abordaje diferente”.

Reivindicaciones que ya vendrán
Se sabe que el país no es el mismo al de décadas atrás en ningún sentido, ni políticamente ni culturalmente no socialmente. De unos años a esta parte se ha producido una apertura en varios ámbitos que también permitió que la sociedad misma se permita cambiar, respetar otras formas de vida y pensar en cuanto a los derechos de todos y todas. Obviamente que existen voces de resistencia que tienen su poder pero el cambio es innegable. EcoDias preguntó a Ftullis si el tema de la violencia de género se encuentra dentro de estos nuevos aires: “Desde el abordaje socio político cultural creo que se está instalando, con muchas dificultades, hay tensiones, luchas políticas, idas y vueltas…Lo que yo creo es que una vez que los temas están instalados y hay tanta circulación, tarde o temprano las reivindicaciones por su propio peso caen. A mí no me desalienta, por ejemplo, el corrimiento que hubo hacia atrás en relación a la despenalización del aborto porque creo que se está trabajando mucho. Lo que hay que hacer es algo así como tratar de decodificar los mensajes tradicionales, fundamentalistas, los mensajes que vienen frenando esto. Creo que es la manera de trabajar para quitar un poco de barro de toda esta historia. Fundamentalmente en esto de la despenalización del aborto lo que yo creo es que otra aberración es el eslogan de a favor o en contra. No es un partido Boca - River, acá tenemos que estar a favor de mujeres que puedan decidir libremente, a favor de eso tenemos que estar”.

Autor: Redacción EcoDias