Ferrowhite Cultura

Fecha: Domingo, 29 Abril, 2012 - 08:09

Un dragón en la Casa del Espía

En adhesión al 184º aniversario de la fundación de Bahía Blanca, en el Museo Taller liberaron al "Dragón de la draga", una criatura concebida por la artista plástica Alicia Antich.

“San Jorge y el dragón”, es el grupo escultórico que ocupa el frente del castillo y cumplió 80 años. “La obra del escultor italiano Troiano Troianni, quien como escenógrafo del teatro Colón realizó en 1948 diez carrozas alegóricas sobre los derechos del trabajador, la imagen en cemento del santo y de la bestia en perpetua pelea se ha convertido, a lo largo de los últimos 80 años, en un emblema de este puerto”, cuentan en su blog los integrantes de Ferrowhite.

Festejos
Al llegar al portón metálico negro, una batucada frente a la fogata calentó la tarde muy fría del sábado pasado. “Otro cumpleaños de la ciudad, el 11 de abril de 1932, que el por entonces intendente de Bahía Blanca Agustín de Arrieta inauguraba el grupo escultórico San Jorge y el Dragón sobre la fachada de la usina castillo todavía en construcción”.
Los chicos de la Orquesta Escuela de Ingeniero White tocaban los tambores plásticos de 200 litros: era la batucada del dragón. La primera actividad del día “fue la búsqueda del tesoro, recorriendo las instalaciones del Museo Taller. Luego, hicimos la arqueología de la marea, que consiste en analizar una mínima porción de mar, arena, restos de cangrejos, plásticos y alguna otra sorpresa que el agua traiga”, relata Emilce Aitira. Después de un buen ejercicio musical, los chicos pusieron sus deseos en las botellas. Corrieron por los jardines hasta ver al dragón iluminando la Casa del Espía. “Andrés, de 10 años, violista, pregunta si creemos en los dragones. La respuesta es sí”, confiesan los ferroportuarios.

Il drago
“La intervención sobre las paredes exteriores de la Casa del Espía busca vincular esta historia a los fuegos y a las luchas de la coyuntura actual”. Descrito “con algo de tigre, algo de águila y mucho de serpiente”. Alicia Antich, autora de la intervención lumínica aseguró que es un dragón occidental. “El dragón es un animal tan fabuloso como ambiguo”: ¿será un protector, una amenaza o un símbolo de oportunidad?
“Tal vez el dragón esté aquí para recordarnos que la fábula no es un territorio perfectamente separado de la historia”. Tampoco es casualidad, que la artista tenga una larga trayectoria vinculada con la institucional cultural o la propia historia de la localidad whitense. “Me gusta trabajar en el arte público, tengo una obra también en la Casa de la Cultura, un jardín de la China”.
“Soy arquera de tiro con arco y flecha”, mientras se señala un prendedor con el dibujo de un dragón de fábula, “éste me lo gané en un torneo en Buenos Aires. Buscando elementos para una muestra, encontré unas imágenes de San Jorge, investigué que es el patrono de los arqueros de tiro con arco y flecha. Desde hace tiempo, pienso en dedicarle un dragón”.
Acerca de su labor artística, Alicia Antich cuenta: “tengo dos o tres vertientes de trabajo, una que tiene que ver con los vidrios, con una base más científica o lo público, que requiere un trabajo manual como ésta. Las obras están pensadas para el exterior, y en los últimos años, está la intervención de la gente. Un péndulo que es activado por el público, una cancha de trompos que fue una muestra lúdica, hecha para que la gente juegue”.
“Este dragón fue adaptado, tiene más fuego en boca, en la cola, tiene luces, llamas en el lomo, en su parte más alada”. Autora de la obra que presidió la muestra Rosa, Rosa y la escultura de las Tazas, una columna infinita realizada con el aporte de muchos chicos.
Y en la Casa del Espía se suma una leyenda a la conocida. Cuando por primera vez Luis Re, ferroviario del Bulevar, contó que la casa era habitada por un señor de origen alemán, en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Un día “cayó” Prefectura y se lo llevó preso, de esta forma surgieron versiones de que Gustav tenía una radio clandestina e informaba al imperio nazi del movimiento portuario que beneficiaba a los aliados. Probablemente, en el Castillo se vuelvan a tejer cuentos con olor a ría y fuego.

Autor: Redacción EcoDias