Lo que Cristian nos dejó Locales

Fecha: Lunes, 26 Diciembre, 2011 - 17:35

A tomarse el bondi

Al asumir como ministro de Producción, el intendente en licencia Cristian Breitenstein dejó una gran cantidad de baches con los que día a día tropezamos los bahienses. Uno de ellos es el transporte público de pasajeros.

“Cansa y aburre”, “No querer ver el problema”; “Como colectivo lleno”. Estos son unos pocos títulos que EcoDias eligió en sus constantes notas sobre el mal funcionamiento del transporte público de pasajeros. Un sistema que el intendente Cristian Breitenstein presagió como el mejor del país -nunca precisó la fecha de cumplimiento de su profecía- y que sigue andando a los tumbos gracias al incumplimiento de frecuencias, la suciedad en las unidades, las roturas, la falta de accesibilidad para discapacitados y, además, lo oneroso que resulta viajar teniendo en cuenta el servicio que se presta.

Transporte
El intendente pidió licencia y se fue para asumir el Ministerio de Producción provincial. Obviamente no se fue en Plaza, la empresa de colectivos que siempre defendió y que tenemos que seguir soportando los usuarios bahienses.
Fueron varias las entrevistas que EcoDias realizó con Bibiana Dicek, integrante de la Comisión de Usuarios Testigos en donde se detallaban los informes de control realiza del sistema. Esa misma comisión fue oportunamente criticada por el Ejecutivo municipal y algunos concejales oficialistas. Sin embargo, los usuarios testigos siguen trabajando para que las falencias del sistema no pasen desapercibidas a la población.
El concejal Raúl Ayude (Integración Ciudadana) es el presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor y Usuarios de Servicios Públicos y por esa función asiste a las reuniones de la Comisión de Usuarios Testigos. Con él habló EcoDias acerca de cómo finaliza el año respecto al transporte de colectivos.
 “Creo que el sistema público de transporte mejoró desde el año pasado a este año pero que no llega al piso del pliego de licitación. Y que por otro lado está, entre comillas, herido de muerte respecto a un mal funcionamiento que no logra revertirse. Si en algo se subsanó fue porque empezó a haber mayor cantidad de unidades y al pasar un período, el colectivo comparativamente se vuelve más barato por decirlo de alguna manera. Ahora, que lo que se plantea de parte de la Fournier es una actualización de los costos y de parte de Plaza un recorte de los recorridos, volvemos a ir en contra del usuario, por lo cual volvemos a perder cantidad de transportados. Entonces, hay que armar un rediseño X general, un espacio de transformación del sistema público de transporte”, dijo Ayude. “Si hoy Fournier dijera que en vez de pasar cada quince minutos va a pasar cada 18, los vecinos podrían quejarse pero ciertamente creerían que cada 18 va a pasar porque está pasando cada 15. El problema es que en el caso de Plaza toda transformación que se plantee del sistema público de transporte, cuenta con la desconfianza totalmente justa de parte del usuario, ese es el problema de base”.
Entre varios de los inconvenientes que continúan sufriendo los usuarios, Ayude enumeró el funcionamiento durante los fines de semana, la falta de control, el reemplazo de unidades por parte de Plaza, “el sistema está funcionando de forma deficitaria, hay que mejorarlo y la clave inicial para mejorar eso es recuperar la confianza o generar un espacio conjunto de control que permita tenerlo”.

Controles descontrolados
Otro de los reclamos hacia el sistema tiene que ver con el trabajo de la Comisión de Usuarios que en ocasiones se ve impedido debido, por ejemplo, a la falta de acceso pleno al GPS, “sistema que desde hace dos meses empezó a tener una diferencia entre lo que sería el control on line -yo prendo la pantalla y veo la cantidad de unidades que están funcionando- y el histórico -yo reviso cuántas unidades estaban andando ayer a las cuatro de la tarde- . Cuando yo cuento las unidades de ayer a las cuatro de la tarde me aparecen 104 mientras que antes me aparecían 96 por decirlo de alguna manera. O sea que en ese sentido hemos recuperado 8 unidades, pero debería haber 110, siguen faltando seis. Ahora, en el on line me aparecen 90 colectivos, entonces se rompió ese termómetro de control constante lo cual nos llevó como usuarios testigos a tener que salir a la calle a contar unidad por unidad como hace dos años”.
Esta problemática se sufre exclusivamente con Plaza y no con Fournier. Por esa razón, el concejal responsabiliza al Departamento Ejecutivo de no ser transparente en los controles y sanciones.

Reconstitución de la confianza
Al referirse al sistema de transporte como “herido de muerte”, Ayude habla de la relación que existe entre cantidad de pasajeros y kilómetros recorridos. En Bahía Blanca, se recorren muchos más kilómetros que usuarios que viajan y lo lógico sería dar vuelta esa ecuación. Esto podría solucionarse con rondines o boletos combinados pero el problema es el de siempre: la falta de confianza popular hacia Plaza respecto a que cumpla con esos planes en caso de que alguna vez se implementen. La prueba está en los experimentos de rondines en los barrios Viajantes del Sur, Los Chañares y Villa Bordeu que sufren deficiencias: “Entonces, ¿con qué cara va a venir Plaza a decir que va a haber un colectivo que va a hacer el recorrido Villa Mitre-Centro, y ahí vas a ver que a los tres minutos pasa el otro colectivo que es el que te termina llevando al hospital Municipal? Las intervenciones deberían hacerse desde una reconstitución de la confianza. Hay una forma de hacerlo que es: yo pago, invierto en que mejore el sistema público de transporte durante un año, tres millones de pesos, al otro año otros tres o dos millones y lo voy armando porque lo subsidio de una manera en la cual me pongo en patrón. Ahora, no veo al Estado municipal en ese rol”.

Los usuarios
Hasta aquí tenemos un sistema de colectivos inaugurado por el ahora licenciado intendente Breitenstein que nunca funcionó como se prometió, por lo menos en el caso de Plaza, una compañía que hace y deshace a su gusto sin ser controlada debidamente. Y una comisión de usuarios creada a través del Concejo Deliberante que sólo es escuchada por los medios y el resto de los usuarios ya que las máximas autoridades municipales únicamente la critican. ¿Dónde queda el esforzado trabajo de la Comisión de Usuarios Testigos? “La Comisión poco a poco fue cubriendo un rol que debería ser cubierto por el Estado municipal. Si el Estado municipal tuviera un informe mensual, la Comisión sería un contralor del control, como una visión complementaria. Como el Estado se corre de eso, el usuario se convirtió en el único testigo de cómo funciona el sistema, pero eso no es responsabilidad de la Comisión. Ahora, convengamos que hay un costo de opinión pública o hay una crítica, y hay ciertas transformaciones que sí las fue logrando la Comisión. Ejemplo: si funciona o no el GPS, el acceso que existe hacia ese GPS, la participación en determinadas reuniones. Sin la Comisión, Plaza y Fournier no hubieran venido hacer un plenario al Concejo Deliberante; sin la Comisión el sistema de subsidios que se implementó en determinado momento para controlar a las empresas, no se hubiera hecho, no se hubiera mantenido el tema públicamente”.
La Comisión, finalmente, ha tenido hasta ahora el importante rol de testigo de la realidad: “Lo lógico a futuro es que el Estado cumpla su rol, las empresas cumplan su rol y los usuarios cumplan su rol”.

Deudas incobrables
El del transporte público no es el único karma que Breitenstein nos dejó a los bahienses, luego de irse de la intendencia con licencia aprobada. El famoso dragado que tuvo su audiencia pública, con aprietes incluidos, también forma parte de una larga lista de problemas sin resolver. Ante la noticia de la ida de Breitenstein, el tema del dragado pareció apagarse en la agenda pública. Al respecto, el concejal Ayude opinó: “A mí me da la sensación de que el Ministerio de Producción es un premio a cómo el intendente asegura el negocio del dragado. El intendente, a través de confrontar con la universidad, con los ambientalistas, con los vecinos, demuestra que es capaz de muchas cosas para asegurar una inversión o un negocio en Bahía Blanca, y eso le amerita la posibilidad de ser ministro de Producción”.

El agua
Otra cuestión que no hay que olvidar es la crisis hídrica inaugurada años atrás ante el peligro de que el Dique Paso de las Piedras quede sin caudal, y por ende la población no pueda disponer del recurso hídrico. Durante los veranos, la preocupación llegaba a su punto máximo y se rezaba para que lloviera y así pueda abastecerse el dique.
En la FISA 2011, organizada por la Corporación del Comercio y la Industria, se realizó una muestra para chicos sobre abastecimiento de agua y características de los procesos de potabilización. El evento también incluía en su confección a empresas del Polo Petroquímico tristemente conocidas por su constante daño medioambiental.
Por su parte desde el gobierno municipal, además del proyecto a largo plazo Río Colorado, durante mucho tiempo difundió las famosas obras de “los pozos de Cabildo” para sanear la situación.
Según publicó el sitio frenteacano.com.ar el pasado 6 de diciembre, los pozos se inaugurarían durante el verano de 2012 ya que las 15 perforaciones estarían avanzadas en un 93 por ciento. Los pozos inyectarán a la red un 32 por ciento de lo que aporta el dique Paso de las Piedras.

Residuos y basura
Ya que hablamos de medio ambiente, en mayo, EcoDias tituló “Podemos hacerlo mejor” una nota respecto a la presentación que hizo Breitenstein del programa piloto para que en la ciudad se inicie la separación de residuos en origen. En ese acto también estuvieron Eduardo Conghos, subsecretario de Gestión Ambiental, y Hersen Porta, director de operaciones de Dow Bahía Blanca, otra vez una empresa del Polo metida en la defensa del medioambiente. Paradójicamente, luego del último feriado largo podía verse en distintos sectores de la ciudad, cómo la basura rebalsaba de los canastos debido a que la empresa Covelia no cumplía con la recolección.
La distribución de la pauta oficial también ha sido motivo de conflicto de la gestión Breitenstein debido a la arbitrariedad a la hora de otorgarla. Cuando parte de la opinión pública critica al sistema de planes sociales, debiera observarse también cómo la publicidad oficial se convierte en una especie de plan social de miles de pesos para algunos medios y periodistas que responden al Ejecutivo municipal. Basta ver por la web la lista de proveedores de la Municipalidad para verificarlo.
Finalmente, entre varias deudas que Breitenstein dejó, antes de partir a su ansiado sillón de Ministerio y que vale la pena mencionar aunque no sorprenda, es la nula participación de su gobierno en lo que refiere a la promoción, difusión o al menos asistencia al juicio histórico por delitos de lesa humanidad. El mismo Breitenstein, en pleno desarrollo de los juicios, defendió en un programa de televisión al dueño del diario fascista La Nueva Provincia, el apologista del Terrorismo de Estado Vicente Massot.
Breitenstein, ganador de las elecciones por un amplio margen, resaltó durante su gestión la obra de semipeatonal Ohiggins y Alsina, ni más ni menos que ensanchamiento y decoración de veredas en beneficio de los mismos de siempre.
No lo vamos a extrañar a ese Breitenstein que se fue antes de la audiencia pública por el dragado pero que llegó temprano al programa de Marcelo Tinelli, a ese Breitenstein que muchas veces le dio la espalda a la cultura local gastando millones en presentaciones de números de Midachi, Los Pimpinela o Palito Ortega.



Autor: Redacción EcoDias