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Todos sabemos dibujar
“El dibujo es un lenguaje que aparece casi al mismo tiempo que la palabra” define Belén Martelli, especialista del arte y tallerista de la Biblioteca Rivadavia. “Por eso, todos sabemos dibujar”.
Categoría: Cultura

“El dibujo es un lenguaje que aparece casi al mismo tiempo que la palabra”
define Belén Martelli, especialista del arte y tallerista de la Biblioteca
Rivadavia. “Por eso, todos sabemos dibujar”.

“Empecé con este taller en la Biblioteca Almafuerte, y cuando me convocaron
el objetivo era acercar a los visitantes a la sala infantil de la Biblioteca
Rivadavia” cuenta Martelli a EcoDias. Con una continuidad de tres años,
Martelli propone un rato de juego y aprendizaje.

Diálogos
“Siempre me pareció interesante el diálogo y los cruces entre los distintos
lenguajes, entonces trato de buscar en los libros como un lugar donde reconocer
lo visual o explorar el dibujo desde ahí”. Según Martelli hay que entender que
el dibujo “es algo que todos podemos hacer, que el dibujo no es de los que
saben sino de los que saben y no saben, de los que no creen que saben, porque
todos sabemos dibujar. Siempre menciono que un lenguaje que incorporamos junto
con el de la palabra, incluso a veces antes, y lo que va pasando con el tiempo
es una visión académica. Desde chicos nos dicen si sabemos o no sabemos
dibujar, como forma de comunicación humana, con el dibujo podemos comunicar una
idea, un proyecto. Si alguien te quiere explicar algo te hace un dibujo, si te
quieren señalar en un mapa también te lo dibuja, un carpintero dibuja un
mueble. El dibujo está presente en la vida cotidiana, mucho más de lo que
percibimos”.
Con la propuesta desde el juego, de consignas muy abiertas y en un día para
compartir en familia, la tallerista afirma que el momento “tiene que ver más
con lo lúdico que con el saber dibujar o el enseñar dibujar”. El público
interesado tiene entre 2 a 12 años. “Es importante estimular, es natural en los
niños, al no poder representar la realidad se sienten más frustrados y desde
ese lugar es interesante empujar la forma de comunicación a través del dibujo”.
Decir con palabras, describir una realidad con mirada de niño es complicado,
sin embargo, el dibujo es el lenguaje propio de los niños. “Cuando van chicos
de 5 o 6 años con sus hermanitos más chicos y todos terminan dibujando, no hay
edad para hacerlo”. Aunque la adolescencia marca un cierre de esta
representación, “la cuestión es que la adolescencia se convierte en una edad donde
los chicos dejan de dibujar”.

Abierto
El taller en principio era una propuesta para toda la familia, y después se
fue modificando con la realidad. “Me interesa que el niño le pueda enseñar al
adulto y que el adulto se contagie la espontaneidad. A veces, muchos papás se
prenden y juegan un rato, por un tiempo. Algunos colaboran y eso es muy lindo,
alcanzar papeles o recortar, algunos hasta se ponen a crear ellos”.
Los libros que están en la sala Infantil son “todos bellísimos, desde los más
viejos hasta los más nuevos”. Martelli aprovecha el disfrute del lugar, “el
edificio me parece interesante también prestar la mira a la arquitectura y a
los dibujos que ella propone, a veces también aprovecho las muestras, desde la
Semana de la Geografía o las fotografías para hacer cruces con otras
disciplinas”. Durante un año, “el grupo de chicos que se entusiasma con el
taller de dibujo se mantiene cada uno de los grupos. Sí, hay un grupo estable y
otros que van rotando, los que son socios o habitualmente vienen a los talleres
de la biblioteca generalmente están”.
La artista asegura que “los talleres con chicos me devuelven un aprendizaje,
porque aprendo de ellos, cosas que pienso en mi cabeza de determinada manera y
surgen otras, eso es interesante. Siempre voy abierta a eso, aunque uno va con
una propuesta a partir de un libro, de una idea o hasta usamos el edificio como
excusa para dibujar, y después se dispara el momento para diversos lugares”.
Afirma que la respuesta de los chicos es genuina, “van chicos con la
expectativa de qué les vas a ofrecer y se van fascinados con la posibilidad de
dibujar de otras maneras. Les propongo que se puede dibujar con diferentes
herramientas y materiales”.

ENCUENTRO Y JUEGO
El tercer sábado de cada mes a las 10.30 horas es la cita con Dibujo en la
biblio. La primera entrega será el 20 de mayo. A preparar papeles, manos y
corazón.

EXPRESARNOS MEJOR
La intención del niño frente al dibujo está vinculada a “dejar la propia
huella”, lo hace con trazos o con el apoyo de su propia mano en el papel. Un
avance representa el monigote, una persona en rasgos rudimentarios, que
adquiere nombre y correlato con un padre, madre o ser allegado. Con el tiempo
aparece el paisaje y el deseo de representar el movimiento, después los
perfiles y figuras con detalles más definidos. La obra del dibujo es expresión,
es poner afuera lo que se siente adentro, no solamente en la niñez.

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2017-05-02 00:00:00
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