Rock in Ría Cultura

Fecha: Lunes, 28 Noviembre, 2011 - 20:34

Todos por el Castillo

Junto con la flamante vista de la ría, tras el derribamiento del muro trasero de Ferrowhite Museo Taller, llegaron hasta este museo los chicos de “Salvemos al castillo”, un emprendimiento de las bandas de rock whitenses.

“Canzonettas y rock” fue el semillero de jóvenes y adultos que supieron rescatar la música de sus abuelos y padres. Iniciado por el Museo del Puerto en 2009 y con el estreno de CD el año pasado, los proyectos se suman en beneficio de toda la comunidad. Proponen poner en acción los postergados proyectos de recuperación de la ex usina General San Martín, conocida como El Castillo.
Por medio de Leonardo y Gabriel Vecchietti, integrantes de Polaroid, y de Nicolás Testoni, de Ferrowhite Museo Taller, nos enteramos de la iniciativa y del primer evento: un festival a lo grande.

El proyecto
“Tenía la idea hace un montón de tiempo pero me parecía una locura, hasta que empecé a comentarlo con la gente de Canzonettas, y me dijeron ‘hay que escribirlo entre todos’”, cuenta Leo. “Empezamos con el grupo del Facebook, desde allí, se empezaron a desatar ideas”.
“Nosotros teníamos claro que queríamos hacer un festival”, agrega Gabriel. La propuesta fue hecha al Museo y “justo salió que estaba la Noche de los Museos y nos ofrecieron el lugar”.
Consiste en la recuperación de la ex usina Gral. San Martín, en el retiro del asbesto diseminado dentro del Castillo, una vez retirado esto, se impulsa la puesta en valor del mismo. Declarado monumento histórico, “a medida que avanzábamos en el armado encontramos bases legales y casos de otras usinas recuperadas, que por ley tienen predestinado un uso como polo cultural”.
La usina fue inaugurada en el año 1932, se trata de una gigantesca construcción de hormigón armado erigida junto al mar, cuyo exterior e interior evoca la apariencia de un castillo. Su historia, sin embargo, poco tiene que ver con el pasado medieval europeo. Fue la primera construcción de hormigón armado levantada en el puerto whitense, su función era proveer de electricidad a la ciudad de Bahía Blanca, lo que hizo durante 56 años. Construida por la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad, fue adquirida por el Estado Nacional en 1948, desguazada a partir de 1997, hecho que finalizó en 2000. Actualmente, permanece cerrada al público, ya que en su desarmado desprolijo, se generó la diseminación de asbesto presente en los aislantes, producto altamente tóxico.

Protección
Desde 2002, el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobaron la ley que lo declara monumento histórico nacional. “Destinar las instalaciones
de dicha usina al establecimiento de un polo cultural, donde se expresen todas las manifestaciones del arte nacional promoviendo así el desarrollo social y cultural del lugar y su zona de influencia”, reza el artículo.
En estas semanas se conoció que el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad que desde el presupuesto municipal 2012, se destinen 350 mil pesos para la limpieza del asbesto y la compra de cerramientos del edificio.

Historia
Apostados sobre el terraplén posterior al muro trasero del Museo Taller, Leo y Gabi tocan “La Celestina”, mientras un carguero entra por el estuario. A la derecha, gaviotines en el barro, un flamenco cerca de un barco enterrado por la marea baja y el olvido.
“Electrificaremos la usina”, dicen los chicos:
Boulevard XX, De la T, Eternal Wave, Escalada 21, Inspiración IF, Los Nonnos de Atilio y Tándem compartirán escenario para hacer visible este nuevo centro de reunión. Ángel Caputo junto con otros trabajadores de la ex usina y ferroviarios aportarán música e historias.
“Una cosa es ver el castillo de frente, y es muy distinto entrar y ver la ría desde adentro. Incluso que desde ahí, no es un galpón sino que tiene muchísima estructura y reformas que ver y apreciar”, asegura Gabi. “En Buenos Aires, hay una usina de la música, de las ideas, estuvo en condiciones parecidas y ahora es un lujo. Hay otra más parecida a la que hay acá en el ferrocarril en Entre Ríos, hacen eventos importantes, suele tocar Divididos en ese lugar. Son de la misma magnitud y lo han logrado, se convirtieron en punto de encuentro”
La reflexión lleva a los tiempos en que la gente se reunía en las orillas de la ría, se bañaban, se pasaba el día, “hay una necesidad de recuperar esos espacios”, afirma Nicolás. “Me siento a hablar con mi abuelo y mi abuela, que sacaban músculos desde el muelle y se aguantaba con eso unos cuántos días. Después de Canzonettas y Rock, caminamos por entre la gente y escuchamos que esta movida no se veía desde las épocas de las cantinas. Eso nos hizo pensar que teníamos que darle continuidad”.
Se escucha en voz y guitarra: “
Llanto de agua y de sal dibuja tus fantasías marinas recordando que ayer sabía volar y hoy ya ni camina. Hizo del mar un templo bajo la sombra de aquella usina, la llamaron la reina del mar, a Celestina”.
Habrá más de 20 rockeros en el festival, y mucho público se espera, porque lo que define cualquier lugar son las personas que lo frecuentan, y esa noche muchos dirán presente.

Autor: Redacción EcoDias