San Luis Economía social

Fecha: Lunes, 18 Junio, 2012 - 14:34

Textil recuperada vuelve a producir

CUPS (Cooperativa Compañeros Unidos Para Siempre) es una Cooperativa de Trabajadores textiles que el 5 de enero de este año decidieron permanecer en la fábrica abandonada Circus, en Concarán, San Luis, un poblado de 6.000 habitantes distante a 40 Km de Merlo.
Por medio del apoyo y asesoramiento de la CNCT, fueron dando pasos concretos para volver a producir. Pasaron 100 días de lucha y tras varias pequeñas batallas ganadas, tanto en la justicia como en la obtención de un gran apoyo popular, pudieron volver a producir. Lo hicieron gracias a un acuerdo con la Cooperativa Textil El Progreso de Devoto, Córdoba, otro poblado de 6.000 habitantes. Una empresa clienta de El Progreso, situada en Córdoba, lleva semanalmente cientos y cientos de ambos para uso médico a Concarán y eso puso las máquinas y la solidaridad cooperativa de nuevo en funcionamiento.

La lucha de los trabajadores de CUPS
A continuación, el relato de Javier Giunta, técnico de FACTA (Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados) en la CNCT, quien acompañó a los trabajadores en su lucha:
”Son casi las 6 de la tarde en Concarán. Merendamos en la cocina del Taller, mate y algo de pan. Algunos esperan un colectivo que los deje en sus hogares, a 25 kilómetros de allí. Liliana y Aldo, su esposo, recorren esa distancia ida y vuelta todos los días para venir a trabajar.
Dejamos la planta para dirigirnos a la terminal de ómnibus, camino a nuestra querida Rosario. Jorge, un trabajador de 33 años, decide acompañarnos. Vinieron a buscarlo su compañera y su hija de 2 años, mamadera en mano.
Me cuenta que está muy preocupado por sus deudas, que algunas no son propias sino de familiares que aprovechaban su recibo de sueldo para pedir unos mangos. También me cuenta que entró a la fábrica a los 18 años y que tiene todas sus esperanzas puestas en este nuevo proceso. Pero también dice que tiene miedo. “Es todo muy nuevo -me dice- todo muy raro”. Su compañera camina callada a nuestro lado, apoyando sin hablar, escuchando quizás sin comprender el camino de su pareja, que ha decidido volver a nacer junto con otros 49 compañeros, a partir de que encendieron las máquinas para producir nuevamente.
Unos meses atrás, todavía dormían todos en la fábrica, la limpiaban a diario, pasaban horas y horas de asambleas, reuniones y juntaban a duras penas los pesos para la olla popular, para pagar la luz y seguir con fuerzas para la lucha.
Ya en Abril, conocieron la solidaridad cooperativa: los compañeros de El Progreso, de Devoto, provincia de Córdoba, les empezaron a llevar trabajo que no podían cumplir con su propio taller. Era un encargo grande y constante de una empresa de Córdoba que vende uniformes, ambos en varios colores que hoy cobran 23 pesos por confeccionar.
Los trabajadores de El Progreso vieron la oportunidad de ayudar a los compañeros de CUPS, que además de su lucha llevan a cuestas más de 20 años de experiencia en el rubro. Así tuvieron la posibilidad de volver a producir y de paso asistir a los compañeros de Devoto con sus trabajos atrasados.
Hoy, Jorge me habla de costos de producción, de proyectos a futuro, de los temas de la administración. Sin dudas es el mismo y no lo es. Su potencial estaba guardado, aplacado por el capitalismo feroz de un empresario que (como símbolo) se fue del pueblo debiéndole $ 9.000 al panadero local.
Jorge era el jefe de control de calidad de la empresa y sabe lo que pocos. Hoy es el secretario de una Cooperativa que renueva las esperanzas de todos los que luchamos por este tipo de experiencias. Y que pone en evidencia, una vez más, que los trabajadores y trabajadoras pueden administrar una empresa cooperativa.
Pero los integrantes de CUPS tienen la ventaja de haber recuperado su fábrica en 2012, diez años después de aquella primera gran ola recuperadora. Hoy existen federaciones como FACTA donde se organizan fábricas recuperadas de distintos rubros y tamaños, y así todos pueden conocer la experiencia del otro, los riojanos, los mendocinos, los santafecinos, etc. Hoy FACTA los puede asistir legalmente y acompañar en todo el proceso y tiene una ley de expropiación sancionada en 2011 que seguramente facilitará mucho las cosas.
Y existe también la Confederación, la CNCT, a través de la cual pudieron conocer al grupo Devoto, que semana a semana recorre casi 600 kilómetros para llevar los ambos, las camperas, las chombas y las remeras para que la rueda siga girando.
Jorge puede estar tranquilo. Como dijo Zitarrosa. “No hay cosa más sin apuro que un pueblo haciendo la historia…” Jorge puede estar tranquilo, aunque tiene ahora la responsabilidad, junto con sus compañeros, de administrar una empresa. De llevar en bicicleta, como lo hacía el tesorero hasta hace poco, el retiro de todos sus compañeros”.

Fuente CNCT


Autor: Redacción EcoDias