Separación de residuos Ecología

Fecha: Lunes, 12 Diciembre, 2011 - 10:11

Soluciones alternativas

¿Como hacer más simple y tentador el reciclado de residuos urbanos? ¿Por qué es tan difícil lograr participación masiva en cuestiones de reciclaje? ¿Cómo lograr un método simple, económico e incluso rentable para implementar en el corto plazo?

El problema de la recolección de la basura domiciliaria vuelve a decir presente en Bahía Blanca. Argumentando la falta de combustible en un fin de semana largo -dato curioso ya que el diario La Nueva Provincia plantea el desabastecimiento desde hace más de 6 meses-, la empresa prestataria del servicio no le dio ni siquiera un día de plazo al intendente interino Gustavo Bevilacqua, mostrándole cuántos problemas puede llegar a tener en su gestión con los vecinos si la ciudad queda tapada de residuos.
El ing. Luis Maenza (UNS) propuso hace un año atrás en el blog http://venderbasura.blogspot.com abordar la problemática de los residuos sólidos urbanos desde su costo ambiental, social y económico. Lo hizo considerando distintos tópicos:
• Masiva: la propuesta debe ser atractiva para la mayoría de la población, de fácil entendimiento e implementación, así de esta manera recuperar grandes volúmenes de residuos
• Económica: con el objetivo de realizarla en el corto plazo.
• Reducido en nivel de formación inicial en cuanto a separación inicial o días de recolección, etc. disminuyendo el costo en formación, orientando esos recursos a una mínima publicidad.
• Introducir al ciudadano en el circuito económico del reciclaje: generando lugares donde éste pueda llevar sus residuos y dándole un reconocimiento material, tanto en cantidad como en calidad a lo aportado.
• Principalmente abocado al reciclaje para disminuir el consumo de materias vírgenes sin afectar la producción industrial.
• Introducir a todos los actores actuales.
• Y por sobre todas las cosas simple, con el objetivo de que su entendimiento, difusión e implementación sea rápido.

Las opciones actuales
Existen muchos métodos implementados que se basan en dos principios: formar al ciudadano en la separación en origen y en la implementación de instalaciones de post separación para asegurarse la calidad del producto final.
Formar al ciudadano implica un nivel de inversión importante y dedicación por parte del público. En cuanto a la recolección, el método de contenedores o la recolección puerta a puerta, generan suciedad, problemas los días de lluvia y costos materiales como ambientales. Las plantas de post separado, donde arriban los residuos una vez recolectados, constituyen una industria con sus propios problemas y otra escala en el camino de los éstos antes de poder ser realmente reciclados.

El método
Consiste en la descentralización de las plantas de post-separado, ubicando estas partes (a partir de ahora la llamaremos “punto”) al paso de la gente, principalmente en centros de compra de mercadería, buscando acostumbrar al público a cerrar el ciclo de vida de los residuos en el lugar de adquisición.
El método en sí consiste en comprarle los residuos de forma agregada al público, en el “punto”, a la vez formarlo y separar en todos los subproductos posibles, tarea que si se le pide al ciudadano, éste no podría realizar y si lo intenta igualmente se debería disponer de una planta para controlarlo. Los materiales ya separados se transportan directamente a las industrias ya existentes que prácticamente lo reciben como materia prima y sin tiempos de espera. Este transporte organizado por destino, no por producto, puede ser realizado tanto por la actual empresa de recolección, salvando cuestiones contractuales, o por el comprador, reduciendo de esta manera el costo inicial del método.

La recompensa
Pagarle al ciudadano por sus “desechos” genera un estímulo extra y a su vez el conocimiento del valor que poseen, si es que todo esto no lo estimula al generador primario para llevarlo al “punto”, al menos este conocimiento generará la iniciativa de darle la posibilidad a algún otro de llevarlo, tirar material con valor pasa a ser algo diferente a sacar la basura.
El valor de lo que se paga por lo aportado se encontrará en la pizarra del “punto” y tendrá dos componentes, uno el real de mercado y un segundo de estímulo municipal.
El estímulo municipal está fundamentado en la disminución del costo de los circuitos actuales, recolección, tratamiento y crecimiento de rellenos, sumado a los intereses particulares de la comunidad, también utilizado para educar a recoger residuos peligrosos como las pilas botón.
Una manera de valorizar los tickets es implementar un sistema de puntos, canjeable directamente en los comercios que deseen o como entradas para eventos exclusivos, teatros, etc. Para el comercio los tickets continúan teniendo valor de cambio y estimulan el consumo colaborando con el cuidado del medio ambiente.
También permitirá realizar obras de beneficencia, ya que mediante la instalación de urnas, los ciudadanos que sólo quieran cuidar el medio ambiente y no les interese cambiar sus ticket por bienes de consumo podrán donarlos para las fundaciones que lo soliciten.

Conclusiones y futuros trabajos
Se ha tratado de presentar este trabajo de la forma más simple posible, en un lenguaje común y de fácil comprensión con el objetivo de que se difunda y no se requiera de conocimientos técnicos para su lectura.
El método en sí es simple, económico, permite un crecimiento gradual, le da participación a los actores actuales, genera fuentes trabajo genuinas, estimula la radicación de las industrias del reciclaje y coloca al ciudadano en el circuito económico del reciclaje dando el reconocimiento necesario para que se dé una participación masiva, todo esto al mismo tiempo que se disminuyen los costos materiales y ambientales del sistema actual de recolección de residuos urbanos.
Se encuentra en desarrollo el estudio de factibilidad económico del método, con el objetivo de que un privado pueda evaluar las condiciones de borde como para implementarlo.

Extractado de “Método para la recuperación de residuos sólidos urbanos en las grandes ciudades”, por ing. Luis Maenza, del Departamento de Ingeniería de la Universidad Nacional del Sur.


Autor: Redacción EcoDias