CIERRES Sociedad

Fecha: Martes, 6 Febrero, 2018 - 00:00

Ser payaso

Durante el 2017, la Unidad Penal N°4 contó con un ciclo taller de clown, en el cierre de las actividades anuales se presentaron sketchs, la jornada se compartió con los familiares de los participantes.

Más de 18 internos realizaron la actividad bajo la tutela del profesor Claudio Gúngulo, también contaron con el aporte de la subalcaide Olga Martínez, que coordina la actividad. Una vez por semana, durante dos horas, los participantes realizaron intervenciones para abrirse al diálogo, compañerismo y convivencia. “Ser payaso es un estado del alma, es tener alegría a manos llenas, porque hasta la pena más honda y gris, con un poco de risa se hace llevadera”, dijo Luis, uno de los alumnos.

Ser y sentir
La dinámica de la propuesta estuvo centrada en juegos e intercambios, que en gran medida han hecho surgir la puesta en palabras y sonrisas, “es un espacio para que cada uno trabaje consigo mismo, y al mismo tiempo aparezca el respeto por los otros, por sus sentimientos”, dijo Gúngulo en conversación con EcoDias. La situación de privación de la libertad es propicio para cambiar la postura de agresividad y transformarla en cooperación y amistad, la propuesta fue iniciativa del área de Cultura del Penal, y contó con el apoyo de la Dirección de la unidad y también del Complejo Penitenciario Sur.
La jornada de cierre implicó a todos los alumnos participantes, a los docentes y los integrantes del sector Cultura, estuvo asimismo presente Carlos Pinedo, jefe de Complejo Penitenciario Zona Sur, las autoridades de la unidad y familiares invitados. En un primer momento se compartieron performances, que fueron festejadas por los hijos de los internos. Dos cantantes realizaron una presentación musical para completar el encuentro. El momento se volvió, entonces, una vez más en sonrisas, cómplices.
Pinedo dedicó unas palabras ponderando el espacio cultural y agradeciendo a los colaboradores que sostuvieron e hicieron crecer la misma en pos de la inclusión. El salón de usos múltiples se convirtió en un escenario creativo, positivo y motivador. “Se ha comprobado que el taller de Clown proporciona beneficios altamente efectivos en quienes lo realizan, se fortalece la motivación individual y grupal, se optimiza la comunicación interpersonal, se reducen niveles de estrés y se potencia la salud, a la vez que se fomenta la alegría y el entusiasmo" afirmaron desde la Unidad Penitenciaria.

Fortalecerse
"Hubieron diferentes formas de expresión para encontrarnos, abriendo puertas para aprender juntos y de estas experiencias" reflexionó Gúngulo. Giraron en torno de las clases algunas palabras que reivindicaron el taller, "aprender a escuchar, a confiar y mirar", "las mañanas frescas y soleadas las transformamos en sonrisas", reflexiones generadas con posterioridad.
Néstor, Emilio, Samuel, Carpincho, Omar, Quique, Ariel, Luis, Alberto, Claudio, Carlos, Jorge, José, Fernando, Alejandro, Lucas, Matías y Cristian fueron los internos que realizaron el taller y se animaron a pensar y sentir la sonrisa como tratamiento, “involucraron su imaginación a través del juego y esto es un camino, una posibilidad de desear otras situaciones de vida en comunidad, no solo en el interior de esta institución”.
Dentro de las conclusiones de cierre de año se evidenciaron el apoyo de docentes y personal del servicio, "sin ellos no se hubiera podido hacer, además, la decisión de participar, no exenta de coraje, de confianza, y aún con muchas discrepancias, no dejaron tapar el objetivo transformador, que se cumplió". El marco de convivencia es un desafío importante e innovador, puesto que el contexto de encierro marca una mirada, "se pudo observar en los encuentros realizados que el grupo de internos respondió y que la interacción entre pares no arrojó situaciones negativas, estuvo marcado por el éxito desde el primer día".
Una vez pasada la continuidad de las clases, los miedos a las burlas o a las bromas fueron quedando atrás. "Surgieron el diálogo y el respeto mutuo, reconociendo que no hay perdedores ni ganadores". Otra de las conclusiones estuvo centrada en la mirada de la situación de privación de la libertad, “se pasó de una observación hostil, a una observación declarada y yendo a la resolución del conflicto, en un ámbito que se convirtió en favorable”. El hecho creativo clown puso de manifiesto que “el yo se construye en parte a partir del otro, y esta interdependencia social se produce en la convivencia, tratando de definirse a sí mismo, de hecho algunos internos manifestaron volver al recuerdo de cuando eran niños".
El arte demuestra una vez más que es una motivación, “lo importante es que de la nada empezamos y hoy quieren mostrar lo que pueden hacer” declaró Gúngulo por el mes de marzo al comienzo de este proyecto, sobre el final de esta práctica, agrega que “cada encuentro para los internos es una posibilidad de tener la libertad de expresar lo que les sucede dentro de este ámbito y también con sus familiares”.

Autor: Redacción EcoDias