Cicopa - América Economía social
Fecha: Lunes, 25 Junio, 2012 - 13:31Río +20
Las
cooperativas de trabajo americanas de la Organización
Internacional de las Cooperativas de Producción Industrial,
Artesanal y de Servicios (Cicopa- América), reunidas en su primer Asamblea
Ordinaria, en el marco de la
II Cumbre Cooperativa de las Américas organizada por la ACI - Américas, acordaron una
declaración, con vistas a contribuir a las reflexiones que deberán dar lugar a
un nuevo rumbo del desarrollo mundial. Compartimos partes de esa declaración.
“Las cooperativas de trabajo por un nuevo horizonte.
Momentos como estos nos llevan a reflexionar cuál es el modelo de producción,
distribución y consumo que queremos: para las cooperativas y la economía
solidaria es un momento de oportunidad pues tiene el poder de involucrar los principales
actores locales, regionales, nacionales e internacionales en el intento de
mitigar los efectos devastadores de la crisis instalada y cambiar los modelos
de desarrollo.
Entendemos que promover las cooperativas y la economía solidaria, fundadas en
los principios y valores cooperativistas de la igualdad y la equidad, de la
solidaridad, de la democracia, son de fundamental importancia en la
construcción de una sociedad verdaderamente sustentable”.
“Con entusiasmo las cooperativas han demostrado a lo largo de su trayectoria,
ser un modelo que incluye millones de trabajadoras y trabajadores, asociando
cerca de 1.000 millones de cooperativistas en el planeta, con más de 100
millones de puestos directos de trabajo, contribuyendo a la mejor y más equitativa
distribución de la renta, integrando en sus Principios la inclusión de género,
juventud y respeto al entorno y el ambiente”.
El Nuevo Rumbo Solidario
“Consideramos que para la concreción del Desarrollo Sustentable es necesario
colocar en forma armónica e integrada al menos cuatro dimensiones fundamentales
del desarrollo: la económica, la social, la ambiental y la ética, política e
institucional. Para ello será necesario cambiar los paradigmas actuales de los
modelos de producción, consumo y distribución de renta, siendo necesarios los
recursos que permitan la transición de una economía excluyente a una capaz de
ampliar oportunidades de generación de puestos de trabajo decente pautados por
el nuevo patrón de producción.
Un ecosistema económico más próximo a los desafíos de dignidad humana y cuidado
ambiental debe dejar de girar en torno las grandes transnacionales como
protagonistas hegemónicos, dando lugar a un amplio y diversificado universo de
empresas de economía Social y solidaria. Una economía más cerca de los propios
usuarios y trabajadores, mucho más arraigada a nivel local, con una fuerte
preocupación y solidaridad internacional”.
Fuente: Fecootra


