Día Internacional de la Lucha contra el Sida Salud

Fecha: Lunes, 28 Noviembre, 2011 - 21:11

Protegernos entre todos y todas

Se estima que en la Argentina, unas 130 mil personas están infectadas con el virus de VIH SIDA y que la mitad de ellas lo saben. En la Región Sanitaria 1, que incluye a Bahía Blanca, hay varios casos. Nada mejor que reforzar las tareas de concientización día a día y qué mejor que el jueves 1 de diciembre.

Ante la falta de vacunas o curas contra el VIH/SIDA, las maneras para combatirlo y evitarlo siguen siendo las mismas y todas se encierran en una sola palabra: la prevención. Los métodos para prevenir son los que desde hace mucho tiempo se conocen como el uso del preservativo, los testeos, controles; pero aún así y pese a toda la difusión existente se necesita de más concientización sobre el tema para que las cifras acerca de esta enfermedad sean cada vez menores.

Cifras y prevención
En Argentina se calcula en 130 mil a las personas infectadas mientras que la mitad de ellas vive en conocimiento de que porta el virus, siendo elevado el porcentaje entre éstas las que se encuentran en seguimiento en los servicios de salud. El 69 por ciento de los casos recibe su medicación antirretroviral (ARV) por la Dirección de SIDA y ETS del Ministerio de Salud de la Nación mientras que el resto obtiene la medicación a través de obras sociales o servicios de medicina prepaga.
En Bahía Blanca y la zona, unas 1.450 personas sufrirían del virus y un 50 por ciento no lo sabe.
El 1 de diciembre es el Día Internacional de la Lucha contra el SIDA y si bien la prevención debe llevarse a cabo cotidianamente, en cercanía de esa fecha viene bien refrescar conceptos, números, modos de protección y tomar conciencia.
La licenciada Alicia De Dios es la referente del Programa de Prevención de VIH/SIDA e ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) de la Región Sanitaria I y reflexionó junto a EcoDias acerca de esta epidemia que, según señaló, se encuentra en una meseta. Bahía Blanca y la zona no escapan a ese panorama; “Si bien por supuesto que tenemos casos, diagnósticos nuevos vamos teniendo todos los años -más o menos alrededor de 60, 65, hay años donde hay un poco más-, en realidad nosotros hacemos la diferencia respecto a que son diagnósticos, no infecciones nuevas. Porque a veces se diagnostica lamentablemente tardíamente, o sea a partir de la aparición de una enfermedad. En lo que tenemos que tratar de trabajar es en los diagnósticos precoces”.
A mediados de noviembre de este último año, se registraron 69 diagnósticos nuevos, distribuidos en un 70 por ciento de varones y un 30 en mujeres. Entre 2009 y 2010 se dieron 106 y 62 diagnósticos nuevos con similar proporción respecto al género. La estadística indica que en los últimos 3 años hubo un aumento de varones por sobre las mujeres: “Más o menos a noviembre de este año han pasado alrededor de 800, 850 pacientes por lo que es el servicio público que es lo que nosotros manejamos. Yo siempre hago esta relación de que si sumamos un 10 por ciento, quizás son más, que dependen de lo privado, y además tenemos en cuenta que en esa sumatoria hay un porcentaje importante del casi 50 por ciento que desconoce la infección, creo que en este momento podemos hablar de 1.450 personas con infección en lo que es la Región Sanitaria 1”.
Si bien las edades de las personas infectadas son variadas, es cierto que existe una media trazada entre los 25 y 35 años aproximadamente.
Por ser Bahía Blanca, la localidad de la región con más habitantes, es la que tiene mayor porcentaje de casos. Con todo lo que se debe recalcar aquí es la franja que desconoce su serología positiva, “es a la que hay que tratar de captar, captar el diagnóstico temprano, poder llegar a tener un acceso al tratamiento en forma más temprana, lo cual garantiza no sólo una mejor calidad de vida sino ahora, en las últimas reuniones y consensos, lo que se está apuntando mucho es en hacer los tratamientos en forma más precoz porque también podría reducir en algún porcentaje la transmisión”.
Otros puntos a tratar son la pobreza e inequidad que son factores que aumentan la vulnerabilidad a la infección y dificultan el acceso a la atención de la salud, así como también la estigmatización y discriminación que pueden sufrir los pacientes.

Derribar barreras y prejuicios
La licenciada Alicia De Dios, destacó, se debe redoblar la apuesta en el ámbito privado y también aumentar la accesibilidad al testeo para que las personas sepan si están o no infectadas, tratando también de derribar barreras y “ahí está la idea de generar centros de testeos que estén más accesibles a la gente. Que una unidad sanitaria pueda tener durante determinado día para hacer la extracción, luego se procese en el hospital y se haga la devolución en la unidad sanitaria o con el médico, pero de forma más rápida y ágil”.
Actualmente quien se testea de forma más precoz es la mujer ya que es la que más concurre a los servicios de salud: “El hombre lo hace en forma más tardía, por eso queremos llegar al hombre de forma más precoz. Tenemos que empezar a naturalizar un poco más esto y no tener miedo”.
Dice la licenciada que como
sociedad todavía tenemos que crecer en algunas cuestiones ligadas al VIH/SIDA. El tema de la infección o la enfermedad no incapacita a la persona para trabajar “salvo que estén en un estadio muy avanzado como en cualquier otra enfermedad. Pero sí es cierto que a veces hay cuestiones que no se manifiestan o (quedan) solapadas a veces en los estudios preocupacionales. Sin consulta de la persona por supuesto, les realizan estos estudios y bajo otra argumentación no los toman. Eso no pasa sólo con lo que es VIH sino que a veces pasa con otras ITS como sífilis, una enfermedad totalmente curable con una medicación. En esto hay que seguir trabajando para bajar estos niveles de estigmatización, de discriminación que hoy por hoy existen”.

Coberturas
EcoDias consultó a la profesional acerca de la cuestión legal que obliga tanto al ámbito privado como público a brindar tratamiento y medicación: “Hay leyes que realmente regulan todo este tema como la Ley nacional de Sida que fue promulgada en el 90 y otras muy importantes como la que obliga a que le den una cobertura a las personas afectadas tanto desde el sistema público -que de hecho lo hacemos ya que la medicación la tienen totalmente gratuita- como aquellos pacientes que tienen cobertura y tienen además una prepaga, también hay una ley que regula la obligatoriedad de esto. Por eso insistimos que cuando un paciente tiene problemas con su prepaga o con su obra social, tiene que recurrir a la Justicia porque esa prepaga tiene la obligación de brindar una cobertura al cien por cien. Creemos que no hay grandes problemas, a veces puede haber demoras en las obras sociales por las llegadas de determinados medicamentos”.

Consultorios amigables de la diversidad
Entre el 9 y 10 de noviembre se realizó un simposio provincial sobre SIDA e ITS en el que se eligió a Bahía Blanca para poder desarrollarlo. Del mismo participó un buen número de profesionales que trabajan en esta problemática en distintos lugares del país. Así fue como desde el programa de la provincia de Buenos Aires se expusieron las políticas públicas y de gestión, planificaciones, estrategias, un proyecto de eliminación de sífilis congénita, la temática de hepatitis virales y, obviamente, los trabajos para la prevención de VIH/SIDA. Desde su propia participación, Alicia De Dios manifestó: “Nosotros hicimos nuestro aporte en cuanto a lo que son estrategias de prevención, desde lo que es transmisión vertical con los dispositivos que estamos utilizando respecto a las chequeras prenatales. Y lo novedoso dentro de estas estrategias de prevención, lo que también se pudo exponer, fue que estuvo la licenciada Sandra Basso que es la coordinadora del programa provincial de VIH/SIDA en San Juan y habló sobre los ‘consultorios amigables’. Es una modalidad que está implementando la Dirección Nacional de SIDA en conjunto con organismos de las Naciones Unidas y es realmente una iniciativa muy novedosa y necesaria, enfoca todo el trabajo con el tema de la diversidad”.
Estos consultorios, explicó De Dios, son espacios destinados a la accesibilidad de todo lo que refiere al diagnóstico precoz y al tratamiento en relación al VIH e ITS “pero también a la atención integral de un colectivo que está muy excluido como es el de las personas trans, lesbianas, gays y transexuales. Estos consultorios apuntan a esta población generando un espacio más accesible, más amigable, donde se facilitan incluso hasta los horarios y que se pueda ir cambiando en el concepto de los servicios con una apertura distinta, porque sino hoy por hoy a muchas de estas personas no les es fácil llegar a los servicios de salud. Por lo tanto no consultan y desconocen los problemas que tienen”.

Autor: Redacción EcoDias