Juicio a los represores Derechos Humanos

Fecha: Lunes, 2 Julio, 2012 - 10:10

Penas y sentimiento

Con una profunda emoción cerró su alegato la doctora Mónica Fernández Avello, representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Salvo para tres acusados, para el resto, la abogada pidió prisión perpetua y efectiva.

No es un juicio cualquiera, eso ya se sabe y hasta se peca de reiterativo volviendo a hacer hincapié en ese detalle. Pasa que eso se destaca audiencia tras audiencia en el juzgamiento contra 17 represores acusados de delitos de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura en Bahía Blanca. Las jornadas últimamente vienen conteniendo los alegatos de las partes y resultan bastante extensas. Sin embargo, en cada una de ellas y más precisamente al final de los alegatos, siempre ocurre algo que deriva en la emoción, en el aplauso del público presente, es un algo que produce que el cansancio se vaya porque se sabe que el final y la llegada de justicia están cerca.
Finalizó el alegato de otra de las querellas la cual dio a conocer las penas peticionadas para los 17 imputados. Fue en la tarde del jueves 21 de junio y en la mañana del viernes 22 de junio de 2012 cuyas audiencias fueron dedicadas en su totalidad al cierre del alegato por parte de la doctora Mónica Fernández Avello en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. En su mayoría, la abogada solicitó las penas máximas y en medio de una profunda emoción pidió por justicia y recordó a los desaparecidos.
Esas palabras con voz quebrada vuelven a remarcar lo dicho: no es un juicio cualquiera, el compromiso por los derechos humanos de la doctora Fernández Avello, despertó el aplauso de todos.

Sin testigos no hay juicio
Durante la tarde del jueves 22 de junio, Mónica Fernández Avello comenzó la parte final de su alegato describiendo el último caso que restaba que es el que compete a los secuestros de Julio Ruiz, Rubén Ruiz y Pablo Boholavsky. Al respecto, adhirió a lo dicho por la querella anterior y señaló como puntos destacables el testimonio de Haydee Gentili, esposa de Boholavsky, quien nombró a Vilas como uno de los que participó del operativo. También agregó que las víctimas estuvieron en La Escuelita, luego en el Batallón y que sufrieron un Consejo de Guerra presidido por el imputado Páez.
Finalizada la etapa de casos, la abogada dio lugar a la Valoración de la Prueba y para ello resaltó puntos como la previsión de la impunidad y el valor probatorio de los sobrevivientes y familiares donde puntualizó en el esfuerzo de éstos al recordar los hechos a tantos años. También agradeció todos los testimonios que se brindaron en la causa: “Sin testigos, no hay juicio” afirmó ante el tribunal.
En cuanto a la valoración de la prueba, dedicó un párrafo a los Juicios por la Verdad los cuales significaron un aporte importante para las actuales causas. En referencia a ello, destacó el trabajo del ex fiscal Hugo Cañón y los legajos de la CONADEP.
Más tarde, Fernández Avello habló de la responsabilidad penal de los imputados apuntando que los acusados tenían conocimiento pleno de las víctimas de acuerdo a la condición de enemigo ya establecidas. Para todos ellos remarcó la imputación objetiva de tormentos.

Condenas
Solo restaba conocer cuáles iban a ser las peticiones de condena solicitadas por Fernández Avello y eso ocurrió en la mañana del viernes 22 de junio en una audiencia que fue dedicada exclusivamente para ello.
Fue así que con las explicaciones para cada caso en particular, la abogada querellante pidió prisión perpetua para los acusados Bayón, Fantoni, Delme, Páez, Tejada, Mansueto Swendsen, Taffarel, Condal, Granada, Masson, Méndez, Forchetti, Goncalvez y Abelleira.
Mientras tanto, para los imputados Selaya, Miraglia y Conteras pidió la pena de 20 años de cárcel.
Unos minutos después, Fernández Avello cerró su alegato, emocionada:  “Señores Jueces, dijo el general José de San Martín: La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyo sacrificio se sostiene. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta cuando es creada para conservar el orden, afianzar el poder de las leyes y dar fuerzas al gobierno para ejecutarlas y hacerse respetar de los malvados que serían más insolentes con el mal ejemplo de los militares. La Patria no es abrigadora de crímenes.
Por la Memoria y la Verdad, por las compañeras y compañeros secuestrados, desaparecidos y asesinados, en especial por las víctimas del V Cuerpo y sus familiares, solicito que se haga Justicia”.
Un aplauso resonó en la sala.

Autor: Redacción EcoDias