Opinión

Fecha: Martes, 17 Abril, 2018 - 00:00

Mundo nuevo, hombre y mujer nuevos

Nos ha tocado vivir un periodo histórico dentro de un contexto, sistema y modelo de producción capitalista.
El termino capitalista como el de propiedad privada quedo incorporado al de que no hay progreso ni desarrollo si se cercena la libertad de hacer negocios, hacerse rico, acumular riquezas y fortunas, eso no fue libertad, fue explotación.
Esas enormes fortunas no se hicieron con impresoras de billetes, sino con la sangre de los pueblos.
Nos criamos desde antiguas civilizaciones con liderazgos de todo tipo, a los que solo les interesaban las ganancias y esas, no provenían de la sabiduría de la inteligencia, del estudio de la especie humana hacia la concreción de una civilización, que creara un verdadero ser humano.
De esa especie dotada con inteligencia, lo que tuvimos en el poder es la ignorancia, considerando a esa especie no por valores éticos, morales y de humanismo, sino por el dinero que acumuló.
La ciencia y la tecnología y lo bueno heredado lo tiramos a la basura.
Las burguesías políticamente, son los que gobiernan hoy en el mundo.
De los 210 países que suponemos existen en la tierra, 200 están sumergidos en basurales.
Del mundo en expansión que se desprende de la teoría de la relatividad de Einstein, se fue transfigurando y se convirtió en una pirámide y la basura desbordada va cayendo como lava volcánica hacia abajo donde vive lo que llamamos pueblo y hubiéramos querido que sea humanismo social.
Si los pueblos reaccionan y no se dejan esclavizar y explotar, ¿Adónde van a ir a parar los grandes basureros capitalistas del mundo?
Y es mi impresión que estamos llegando a que la crisis existencial en la que estamos inmersos si se lograran imponer gobiernos populares en cada país de la tierra, la imaginaria pirámide capitalista desaparecería.
El concepto humano para el que fue creada esa especie dotada de inteligencia ha estallado, el mundo cambió, no así el hombre (como especie humana).
Todo indica que vamos con rumbo hacia un destino que, por el momento aspira a una vida digna que satisfaga sus necesidades, que contemple mejor calidad de vida, pues de gobiernos populares más ciencia y tecnología puesta al servicio de los pueblos.
Solo podemos esperar humanismo, igualdad, salud, educación para todos.
Estoy convencido que si los pueblos, si de la función social se llegara a la distribución social crecerán nuevos seres humanos en vez de basurales.

Autor: Por Aron Berstein