Los mandatarios fijaron posición
Jefes estado y de
gobierno y funcionarios delegados de 193 países dieron a conocer sus posiciones
durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible
(Río+20), que comenzó con el discurso de la mandataria brasileña, Dilma
Rousseff.
El
presidente de Chile, Sebastián Piñera, sostuvo en su discurso que el desarrollo
"es sostenible o no es desarrollo" e instó a la comunidad
internacional a reafirmar esta postura no sólo con palabras, sino con hechos.
Con ese objetivo, dijo "debemos hacer que los tres pilares de la economía
y del crecimiento (los aspectos económico, social y ambiental) sean mucho más
compatibles", y advirtió que "la ausencia de uno de ellos podría
perjudicar considerablemente a los otros".
Otro presidente latinoamericano, el peruano Ollanta Humala, preguntó
"¿Cómo podemos reconciliar el desarrollo con la sostenibilidad
ambiental?", y como respuesta mencionó que su país impulsa una estrategia
de desarrollo económico, pero que no va en detrimento del medio ambiente y de
la calidad de vida.
"La nueva visión que es promovida por Perú tiene como fin fomentar una
nueva forma de utilizar nuestros recursos naturales y una nueva relación con la
naturaleza", expresó.
Humala aseguró que se "garantiza que el desarrollo económico tendrá en
cuenta nuestro valioso patrimonio cultural e incorporaremos el uso de la tierra
y de los recursos naturales dentro del marco general de la
sostenibilidad".
Paraguay está representado en Rio+20 por su canciller, Jorge Lara, quien
consideró necesario redefinir los paradigmas del desarrollo y construir un
nuevo modelo económico internacional favorable a un desarrollo más justo,
equitativo e inclusivo.
El ministro, quien subrayó que no se puso freno a un modelo de desarrollo
económico priorizador de los mercados, que colapsó en una crisis estructural
que afecta todas las áreas, reclamó la superación de las desigualdades
históricas y las asimetrías entre países para lograr vida más digna a los
pueblos.
Una de las voces europeas que generaba mayores expectativas era la del flamante
presidente francés, Francois Hollande, quien anunció que sostendrá ante los
foros internacionales la propuesta de crear una agencia de la ONU dedicada al
medio ambiente.
“Es necesario un organismo verdaderamente dedicado a cuestiones del medio
ambiente”, que definió un asunto “siempre marginado en muchas de las grandes
cumbres”, dijo el mandatario socialista.
Para Hollande es "importante" que el documento consensuado por los
negociadores de 193 países contemple “reforzar” el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente, pero sostuvo que eso es “insuficiente” para
dotar a las cuestiones medioambientales de una mayor importancia en la agenda
global.
Su par de España, el conservador Mariano Rajoy, se manifestó de acuerdo con una
"economía verde" y su convencimiento de que "el medio ambiente
sólo puede preservarse si incorporamos su valor económico a nuestras decisiones
como gobernantes".
Rajoy evaluó que "desde la Cumbre de la Tierra de Río en 1992 aumentó la
conciencia ambiental, pero también sobrevinieron circunstancias como el
crecimiento demográfico y el consiguiente aumento de la presión sobre nuestro
entorno natural"
El presidente de la Comisión Europea, el portugués Joao Manuel Durão Barroso,
fue otro de los que se manifestó en favor de la creación de una agencia de la
ONU para el medio ambiente.
Barroso sostuvo que la Unión Europea continuará con su trabajo con ese cometido
y también urgió a sus pares a poner en marcha en forma "urgente" las
resoluciones que serán adoptadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Desarrollo Sostenible.
Wen Jiabao, primer ministro de China, uno de los países emergentes con mayor
desarrollo industrial, planteó la necesidad de buscar un mundo con desarrollo
adecuado, equidad social y beneficio para todas las personas.
El primer ministro chino instó a los países desarrollados a abandonar sus
planes de consumo y al mismo tiempo ayudar a las naciones en desarrollo a
lograr sus metas de desarrollo y superar la pobreza.
En la apertura, Rousseff, pidió "energía y coraje" a los líderes del
mundo para cambiar el actual modelo de desarrollo en favor de las próximas
generaciones.
"Cuando los ojos, los oídos, el alma y los corazones del mundo están
volcados hacia esta ciudad, tenemos plena conciencia de que el futuro de las
próximas generaciones aguarda nuestras decisiones", dijo.
Fuente: Telam


