Escuela de Educación Especial N° 505 Educación

Fecha: Lunes, 24 Octubre, 2011 - 23:32

Lecciones de vuelo

A 50 años de su creación, la comunidad festeja con acto, muestra y periódico: marchan proyectos de mejoras edilicias, realidades inclusivas y saberes en un trabajo educativo sostenido. 

“Solamente los que sueñan son capaces de seguir luchando por un mundo mejor. Un mundo en el cual los niños puedan aprender jugando, donde los adultos los podamos preparar para una mejor realidad social, un mundo donde todos tengamos derecho a ser incluidos como personas, un mundo para que no olvidemos que el futuro de los niños y jóvenes dependerá del hoy que está en nuestras manos”, explica Daniela Saporito, directora del establecimiento. 
En una jornada especial con pochoclos, con un libro de biografías en confección manual, miles de objetos creados en los talleres y muchas sonrisas, se conocieron los mayores tesoros de la escuela. 

La gente 
La institución atiende discapacidades tales como intelectual, sensoriomotora, sensorioauditiva, sensoriovisual, neurolocomotora y alumnado con trastornos emocionales severos. Más de 200 chicos son atendidos en la sede de Berutti 457, y también muchos de ellos se encuentran con integración escolar. 
Maestros especializados y docentes de pre-talleres, educación física, música, sumado a psicóloga, fonoaudióloga, psicopedagoga constituyen el personal de 60 profesionales a cargo de la educación formal. Mientras, la actividad no cesa en maquillaje artístico, carpintería, cuero, tejido, cocina, entre otros espacios de aprendizaje creativos. 

Pequeños periodistas 
Las docentes Inés, Nancy, Lucía y Mariana junto a sus alumnas y alumnos se pusieron a la cabeza de La Voz de los Chicos, el periódico que ya se publicó. “Ya llegó nuestro periódico, esta hermosa idea nos mantiene informados y sigue uniendo y fortaleciendo”, afirmó el equipo de redacción. Laberintos, adivinanzas, trabalenguas, sopas de letras, entrevistas, hasta una historieta de Ruperto la avestruz, constituyen el contenido del primer número y promete próximas ediciones cargadas de historias de los protagonistas de la escuela. 
“Realizamos un concurso entre todas las familias de los niños que estaban participando en el proyecto, fue así como cada familia envió un nombre para el periódico. Las familias Peña y Cancelas propusieron el seleccionado”, cuentan sus creadores, mientras levantan en alto el ejemplar recién anunciado para una fotografía. 
“El periódico escolar les ha permitido también convivir con una realidad de información gráfica a la cual están acostumbrados a ver por los medios de comunicación masiva de fácil acceso a las familias, pero desde la parte constructiva del mismo les permite tener una mirada más crítica y de absorción selectiva de la información. El periódico escolar es una de las herramientas que tienden a movilizar a todos los integrantes de la escuela”, comenta la docente Sonia Barrenechea Arriola.

En el aniversario
 
La construcción sufrió varias reformas hasta lograr las comodidades actuales. A lo largo de este año, “se pintó el mural de afuera, se lo pedimos a Los Muraleros, además logramos reparaciones y pintura en muchas aulas, pero aún hay que hacer más aulas, pintar las paredes tanto de afuera como adentro, cambiar calefactores, mejorar el patio”, entusiasma Saporito, quien prioriza los objetivos a seguir en lo que resta del actual ciclo lectivo. También, se da tiempo para recorrer los stands, y plasmar fotográficamente a quienes quieran posar.
Sorprende el entusiasmo de maestras y chicos, que quieren retratarse con sus trabajos y logros. Explican a familiares y compañeros cómo hicieron sus materiales y las experiencias vividas hasta concretarlos. 

Voces
 
“Somos diferentes. Es común escuchar las infinitas limitaciones que se encuentran, de lo que no escuchamos tan a menudo es de los exitosos proyectos llevados a cabo, de los pequeños logros, de las diferentes potencialidades que nuestros alumnos nos presentan. La muestra de hoy nos enorgullece como miembros de esta institución educativa porque denotamos en ella el arduo trabajo de docentes y alumnos en un proceso diario y consolidado con un común denominador, el objetivo de la mayor inclusión social posible”, dice Saporito a la comunidad educativa. 
Carteles, murales, teatros de títeres son testigos de la exposición. “Vamos al mismo lado, no siempre por el mismo camino. Estas actividades le ofrecen al alumno la mano que le dará la guía para que pueda optar adónde y cómo llegar”, agrega Barrenechea Arriola. En un mundo que ya no puede ser pensado para unos pocos, ellos se declaran diferentes, pero impulsados por la equidad de oportunidades, buscan una sociedad más justa e inclusiva. Pensar y actuar en la educación es un acto de amor, según dijo Richard Bach: “No es competencia para que uno supere la fuerza del otro, sino una cooperación que necesita de esas diferencias”. 

Apertura 
En diciembre de 1960 se firmó el acta de creación de la escuela, siendo la primera directora María Renne Antonini. En sus inicios se llamó Escuela Diferenciada N° 5 Hipólito Bouchard. A lo largo de su historia, aportaron su labor directiva: Raquel García, Ana María Bertoti y Susana Rodríguez.
Jardinería, cerámica, tejeduría, tallado, cartonado y zapatería se dictaban a como talleres en el turno tarde, mientras se estudiaba a la mañana. En el taller de carpintería se realizaba lustre de muebles a muñeca. En el de economía doméstica cocinaban, lavaban y conservaban vajilla. También había pirograbado, es decir, grababan en calor el cuero y la madera. Los alumnos se divertían haciendo obras de títeres, ellos confeccionaban los títeres y la ropa de los mismos para luego representar las obras. 
“Cambió mucho el edificio. Teníamos un salón de actos chiquito como un aula, la cocina estaba en donde está la dirección, como vinieron más alumnos y tuvieron que agrandar se construyeron más aulas y los baños los hicieron en el patio. Mientras se reformaba, la escuela funcionó en la calle Sixto Laspiur por un año”, cuenta Stella Ramírez, asistente social. 
 


Autor: Redacción EcoDias