¿Adónde van a parar? Ecología

Fecha: Sábado, 7 Abril, 2007 - 00:00

Las pilas de Bahía Blanca

Siempre ha sido una problemática preocupante la de las pilas por su poder de contaminación y por la imposible eliminación de las mismas. Es decir, cuando uno tira una pila puede provocar contaminación por los metales pesados que contiene, pero hay lugares puntuales donde depositarlas, como por ejemplo las sucursales de la Cooperativa Obrera
Si bien se realizan procesos para que esas pilas no provoquen problemas mayores, no hay todavía ningún mecanismo de reciclaje económico de las mismas.
Oscar Verdino, coordinador del Programa Municipal de Pilas, explica que el reciclado “se está haciendo en otros países porque uno de los temas importantes a nivel mundial es la plata que está escaseando como recurso natural. Entonces, se está buscando cómo poder reciclar y obtener otra vez la plata. No es un proceso muy difícil pero sí costoso. Eso evitaría la contaminación por parte de las pilas”. Además de lo económico, reconoce Verdino que en Argentina no hay leyes que fuercen al reciclaje como en Europa con, por ejemplo, la ley de envases.

Procesos de recolección
Si bien hoy el reciclaje es imposible, en Bahía Blanca se realiza la recolección y disposición final de pilas. Esto es, según dice Verdino, “a través de los Puntos Limpios que tiene la Cooperativa donde se recolectan las pilas y se traen a Saneamiento Ambiental. Acá no se le hace ningún tratamiento sino que se disponen las pilas en el interior de tubos de PVC con un tipo de suero que tiene bentonita que sirve como barrera en caso de que la pila se abra. Los tubos se sellan y cuando ya están acondicionadas se envían al IPES, que es el centro de disposición final de los residuos especiales”.
El IPES está en la ruta 33, Km. 14, camino a La Vitícola, y es un relleno de seguridad con capas de protección en el suelo: “Los tubos están identificados con el tipo de pilas que tienen, tamaño y peso total que lleva el tubo. Esto es necesario porque en el relleno de seguridad tienen celdas que están identificadas. Entonces, si en el futuro se puede llegar a algún tipo de reciclaje sabemos en qué lugar está cada pila”. Respecto a condiciones de seguridad, Verdino asegura que se han realizado los estudios correspondientes con la universidad por el tema del mercurio en las pilas y por otra parte cuenta que el IPES es un relleno de mucha capacidad con más barreras de contención: “Las pilas quedan en el interior de los caños en el mismo estado. La durabilidad del PVC no es infinita pero tiene muchos años”.

Programa único
Según el coordinador este proceso es único en el país y hasta ha ganado premios por su eficacia. En otros lugares se llevan a cabo campañas pero todo queda en la mera recolección. Lo que diferencia a nuestra ciudad es que aquí se llega a la disposición final que es lo más importante.
En lo que hace a números, se trasladan entre 600 y 700 kilos de pilas al mes. Así y todo hay que tener en cuenta que lamentablemente muchas no pueden ser recolectadas: “Es bastante incontrolable porque a pesar de que están las campañas en todas las sucursales de la Cooperativa, hay un montón de pilas que se tiran por cualquier parte, es una cuestión de educación. Igualmente la gente poco a poco se va concientizando con muchos temas ambientales, participando un poco más de este tipo de problemáticas.”
En el programa participan diez municipios más y, según Verdino, no existe un peligro de tope del relleno de seguridad: “En algún momento quizás haya que ver qué se hace pero ahora para lo que es Bahía está bien. Además, la pila no ocupa tanto lugar como otro tipo de residuos”.
Por último, el coordinador informó que en Saneamiento Ambiental también reciben acumuladores de autos y baterías de celular. Para con estas últimas hay un convenio con una empresa de telefonía que las recibe y las traslada para su reciclaje.

Con P de Peligro
Hay dos grandes grupos de pilas: secas y húmedas. La mayoría de las húmedas son baterías de ácido y plomo usadas en automóviles.
A su vez, la categoría secas se dividen en comunes y recargables. Las del tipo común son las que deben reemplazarse una vez descargadas. Las recargables pueden ser usadas repetidas veces debido a que la reacción química que generan energía puede ser revertida.
Las pilas comunes tienen en su interior mercurio, un veneno mortal para el ser humano. El mercurio no se degrada y los daños que provoca en el cuerpo humano son irreparables: daños al sistema nervioso central, pérdida de la vista y oído, fallas renales. Llega a provocar hasta la muerte si se lo ingiere en cantidad.
El cuerpo de la pila lo conforma un recipiente de cinc que en el centro contiene una barra de grafito o carbón bañado por un líquido corrosivo.

Una Pila de contaminación
Durante toda su vida una persona consume aproximadamente 160.000 litros de agua.
Las pilas contaminan al entrar en contacto con el agua. Una pila común puede contaminar 3.000 litros de agua. Una pila alcalina de larga duración, 167.000 litros de agua. Y una micro-pila, de las que usan los relojes, contaminan 600.000 litros de agua.
La premisa es clara: hay que disminuir las posibilidades de que las pilas entren en contacto con el agua, ya sea directamente o por filtración a través de la tierra. De esta manera, se evita la contaminación ya que su residuo no se libera alcanzando el agua del subsuelo.

Gravedad
La Ley Nacional 24.051 considera a las pilas residuos peligrosos, por ser altamente contaminantes. Así, su manipulación en grandes cantidades debe efectuarse ateniéndose a la Ley de Residuos Peligrosos. Se estima que en la Argentina se consumen un promedio de 10 pilas por persona por año, cuando se agotan, en general finalizan en la basura común.
En general en nuestro país las posibilidades respecto al tratamiento de estos residuos queda acotado a la utilización de los rellenos de seguridad y al empleo de las técnicas de inmovilización de pilas: vitrificación, cementación y ceramización. Con estos métodos lo que se hace es aislar el elemento, pero el compuesto sigue allí.

Pila de consejos
Preferir pilas recargables.
No comprar juguetes a pila.
Usar calculadoras y aparatos a energía solar.
No quemar ningún tipo de pilas ni baterías.
No utilizar aparatos a pilas cuando pueden ser reemplazados por otros.
Utilizar preferentemente artefactos conectados a la red eléctrica.
No tirar las pilas por el inodoro, ya que finalmente llegan a una fuente de agua y la contaminan. En ausencia de red cloacal, la contaminación afectaría las napas.
No dejar las pilas al alcance de los niños.

Autor: Redacción EcoDias