Hemeroteca bahiense Cultura

Fecha: Lunes, 12 Diciembre, 2011 - 10:10

La historia impresa

Más de 1.200 títulos de revistas y periódicos locales, nacionales y extranjeras son resguardados en la hemeroteca de la Biblioteca Rivadavia, reconocida como una de las más importantes del interior del país por los especialistas e investigadores.

“La hemeroteca atesora una valiosa colección de
publicaciones periódicas locales, nacionales y extranjeras. El inventario supera los mil títulos de revistas y más ciento ochenta y cuatro títulos de periódicos” anuncia su blog. La mayoría de los títulos ha sido microfilmados. Actualmente, los interesados pueden consultar los materiales archivados ingresando al catálogo en línea digital. Y si existe el deseo de la consulta personal, la sala de lectura “Ingeniero José María Arango” es el ámbito de reunión desde 1986, en honor a quien fuera presidente del Consejo Directivo de la Institución entre 1976 y 1983.

Sobre los archivos
Por definición una
hemeroteca es el sitio físico o digital donde se preservan y clasifican diarios, revistas y otras publicaciones de la prensa gráfica. En nuestra localidad, estos archivos constituyen una colección periodística que permite el rastreo de información desde lo últimamente publicado y remontándose, incluso, hasta principios del siglo XX.
Publicaciones periódicas religiosas, políticas, filosóficas y sociológicas son los campos de colección de la hemeroteca bahiense. “Y nos enorgullece poseer en excelente estado las colecciones de: Caras y Caretas, Plus Ultra, Fray Mocho: semanario festivo, literario, artístico y de actualidades, El Hogar, P.B.T, Mundo Argentino, El Gráfico, Sur, para mencionar algunas de las más antiguas”, comenta Norma Bisignano, su directora.Se archivan encuadernados el diario La Nación desde 1951 hasta la fecha y también, La Prensa, desde 1898 a 1907 y de 1929 a 1970. En cuanto a la prensa actual, se reciben y están disponibles para la consulta el diario local, Ático, La Nación, Página 12, Clarín, Río Negro, La Arena, y los prestigiosos Corriere della Sera y Le Monde Diplomatique”. Muchas de las publicaciones han logrado conservarse gracias a las encuadernaciones, estos materiales no se pueden fotocopiar, pero la Biblioteca hace accesible su consulta y posterior registro mediante fotografías.

Conservación
La protección de los medios de comunicación escritos más antiguos mediante la técnica de microfilmado constituye una forma de restauración de estas fuentes históricas, ya que el microfilme garantiza la calidad de los documentos por más de 500 años, según los especialistas. Los más de 50 títulos microfilmados pueden consultarse con previa reserva de turnos, ya que la Biblioteca cuenta con una sola máquina lectora y una PC en la que se pueden guardar los archivos documentables, para luego ser grabados en disco compacto.
De esta manera, el material es accesible para estudiantes e investigadores, periodistas y docentes y miembros de organizaciones culturales locales y nacionales. Caras y Caretas es uno de los casos de volúmenes de 1898 microfilmados, aunque en el semanario, conservado desde su primer número, no siempre es posible reconocer la fecha.

Tesoros
“No sé por cuánto tiempo más compraremos publicaciones gráficas”, aclara Bisignano, en referencia a las publicaciones digitales accesibles en los propios hogares de los consultantes. “Aunque estoy convencida que tenemos una política muy adecuada de inversión en el tema”.
Al iniciar el recorrido por los catálogos la sala Daniel Aguirre posibilita la revisión de los materiales, temas y títulos mediante varias computadoras, que suplantaron a los antiguos ficheros. El nombre del espacio que recuerda al primer bibliotecario de la Biblioteca Rivadavia también funciona como sala de exposiciones. Sin embargo, para quienes necesiten una consulta de los microfilmes podrán encontrar un plus en su trabajo. En el subsuelo se salvaguardan todos los ejemplares de consulta en anaqueles y estanterías impecables. El paisaje libresco y la labor de las bibliotecarias y los bibliotecarios se mezclan en este lugar. Existe el olor a cientos de diarios y revistas, el papel cruje contándonos historias de inmigrantes, de antepasados, familias, sociedades.
En un iluminado rincón se conservan carteles, máquinas de escribir, un teléfono de los ‘60 con discado giratorio, escudos y la bandera nacional en su mástil portátil. “Este es un pequeño museo que hemos logrado a lo largo de la vida institucional, hasta ya quedó fuera de moda el clásico SILENCIO y en la mayoría de las salas hay música funcional”. Quizás logren un espacio en las remozadas salas de
exposiciones que será inaugurada a fin de año.
“Yo afirmo que la Biblioteca es interminable” escribió Jorge Luis Borges. Los bahienses estamos convencidos que la Biblioteca Rivadavia ha sabido mantenerse vigente y constituirse en el centro de documentación referente no solamente de Bahía Blanca sino de esta parte del país.

Socios siempre necesarios
Para asociarse a la Biblioteca sólo se necesita una foto para el carnet, el DNI y el importe de una cuota mensual, que en el caso de socio mayor es de $ 23, de socio juvenil $ 19, y de socio menor $12.
El horario de atención es de lunes a viernes de 10 a 19 hs. y sábados de 9 a 12 hs. en Av. Colón 31. Las consultas telefónicas pueden realizarse al (0291) 455-4055. Vía Internet, www.abr.org.ar o www.bibliotecarivadavia.org.ar, mientras el catálogo puede consultarse en www.abr.uns.edu.ar.

Autor: Redacción EcoDias