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La cultura olvidada
Categoría: Opinión

Hago
público mi agradecimiento a quien tuvo la deferencia de invitarme a un espectáculo
en el Teatro Municipal, donde actuaría la Sinfónica y se recordaría el episodio
histórico más importante del arte de la cinematografía, me estoy refiriendo al
“Acorazado Potemkin”, película dirigida por Pudovkin, (en cine mudo) y filmada
por Sergei Eisenstein, el genial director de cine, que entre los años 1930/32
estuvo en Estados Unidos de Norteamérica, visitó México y allí filmó “Viva
México”.
Elevé mis disculpas pues debido a mis años y estado de salud, el “general invierno”
y mi médico, vetaron mi salida.
Espero que tamaño esfuerzo haya sido reconocido por el público y por todos
aquellos que de una forma u otra son amantes del arte y la cultura.
El Acorazado Potemkin se filmó en Rusia en 1926, año de mi nacimiento.
El arte y la cultura no van por la misma senda como las penas y las vaquitas de
Don Ata.
Einstein opinaba que la imaginación supera a la ciencia.
Reconociendo en Grecia, la cuna de nuestra civilización partiendo de la
filosofía de Aristóteles y Platón, ¡craso error! Ellos mismos basaron sus
interpretaciones filosóficas de filósofos del antiguo Egipto.
A Bahía Blanca se la conoce como una ciudad un tanto apática e indiferente a
las manifestaciones del Arte y la Cultura.
El fundador de la Galería Plaza, Samuelito Scheines (discapacitado), fue el
primer caso de parálisis infantil en Médanos, donde ambos nacimos. Le propuse
en su tiempo abrir una Galería de Arte en el primer piso, donde funciona el
cine, lo aceptó.
En uno de mis viajes a Buenos Aires, fui a ver a mi amigo y gran maestro de la
pintura, Antonio Berni; le informé de mi proyecto, a lo que me respondió: “A
vos te doy todas las obras que quieras, pero en Bahía Blanca, no vas a vender”.
Conocía a través de algunos pintores bahienses el mercado local…
Tuvimos un buen pintor (Teodo Benítez), quiso vivir de la pintura, terminó sin
tener qué comer y alterado en sus facultades mentales.
En Buenos Aires me dijeron una vez que en Bahía Blanca había una persona que
tenía un Chagall (el fotógrafo Alejandro Wolk).
Tuvimos dos médicos que gustaron de la pintura, uno fue el doctor Ramón Pérez
Fontan, al fallecer, heredé su biblioteca de arte.
Ser instruido no significa ser culto. Somos por demás olvidadizos.
Volvamos al Teatro Municipal y al Acorazado Potemkin.
No sé cómo respondió nuestra sociedad a este evento; cual fuese el resultado, felicito
a sus inspiradores.
Para los últimos toques a su genial obra “La Madre”, Máximo Gorki entrevista a
Lenin y le reprocha que se publicase cuando aun él quería hacer algunas
correcciones, Lenin le responde: “Puede que usted tenga razón, pero como revolucionarios
necesitábamos que lo publique” (como se hizo).
Este acontecimiento aquí en Bahía Blanca también fue realizado en el momento
oportuno.
A pesar de las enormes diferencias ideológicas que separaban a Borges y
Victoria Ocampo, de Ezequiel Martínez Estrada, que vivió en Bahía Blanca y
tiene su casa convertida en Museo (en Alem al 900), Borges reconoció a Estrada
en sus dos aspectos, como maestro en Literatura y como ensayista.
Otro gran olvidado fue Domingo Pronsato, en él encontramos dos aspectos, el
científico y el artístico juntos.
Una delegación de pintores bahienses visitó al maestro Spilimbergo (en
Córdoba), éste les pide le hagan una reseña del mundo de la pintura en Bahía,
le dan a conocer una lista de pintores, entre ellos Pronsato, aquí se detiene
Spilimbergo y les dice: “Pronsato no es un pintor más, Pronsato es un maestro de
la pintura”.
En Bahía Blanca, tuvimos a Roberto J. Pairó (tenía su imprenta en San Martín al
100), escritor costumbrista. Mallea vivió entre nosotros, su casa es la actual radio
LU3.
Conocí el Instituto de Edafología de la UNS, fui quizás el primero que llevó la
Universidad al campo, para efectuar estudios de análisis de suelos y aguas. Funcionaba
donde está hoy la Casa de la Cultura, en av. Alem al 900.
Y promoví con el Instituto de Oceanografía (Iado) en Avenida Alem, en los
primeros números -casa de mister Coleman-, de la autoría de Rigamonti nos dejó
un folleto interesante “Antecedentes históricos de la Ciudad de Bahía Blanca”.
Allí gestamos el proyecto de mayor importancia que involucrara a medio país
desde Bahía Blanca a Ushuaia: pesca, petróleo, gas, y puertos.
Fundé la escuela que lleva el nombre de Ezequiel Martínez Estrada, la EPB 72.
Hermoso guión que, partiendo de Enrique Julio hasta nuestros días, es la
asignatura pendiente, que la Ciudad de Bahía Blanca se debe a sí misma y a la
cultura.
Di Sarli nos dejó el tango “Bahía Blanca”, una hermosa obra musical del tango y
“La casita de mis viejos”:
Mis 20 abriles me llevaron lejos
Locuras juveniles
La falta de consejo.

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2016-06-27 00:00:00
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