NAVIDADES Cultura

Fecha: Martes, 26 Diciembre, 2017 - 00:00

Festival tricolor

Vecinos de Villa Mitre organizaron un encuentro navideño en la Plaza del Algarrobo, bajo las premisas de beneficiar con juguetes a dos instituciones y potenciar los lugares culturales del barrio.

El festival solidario tuvo como fin juntar juguetes para el Barrio 1810 y la Escuelita de fútbol del Barrio Ferro, "somos alrededor de 60 vecinos de Villa Mitre, y nos mantenemos muy activos en relación con las necesidades del sector", apuntó Jonatan Arce. La barriada que tiene identidad propia, y se considera una ciudad dentro de Bahía Blanca, por historia y por autosuficiencia, evalúa la necesidad de transformarse y reposicionarse desde lo cultural.
"Decir Cultura Puente es hacer referencia a una serie de festivales que queremos empezar a hacer en el sector de Villa Mitre, queremos tratar de levantar espacios culturales de esta parte de la ciudad que están un poco abandonados o han quedado en desuso, queremos empezar a habilitarlos con actividades culturales, lo vamos a lograr de a poquito", valoró.
Este evento constituyó el primero de la serie que quieren organizar, "nos fue bien, teníamos mucha expectativa porque al estar Matías Carrica le iba a dar un marco muy bueno, el tema del viento el día del festival hizo imposible". Sin embargo, la propuesta pudo desarrollarse con la presentación del grupo Free Style, que "está conformado por chicos muy jóvenes que rapean todos los viernes en la plaza Villa Mitre, son bárbaros". También se realizaron improvisaciones a cargo de Simpronóstico, numerosa actuación en ascenso. “Un grupo de más de 40 feriantes, colaboraron con un juguete como pago del stand”, este aporte fue el puntal de la propuesta y el objetivo de este festival, un logro consustanciado con la solidaridad.
En la obra “De las vías para acá”, autoría de Natalia Cantamutto y Mario Ortiz, se destaca a Villa Mitre como un barriada con sus particularidades, “ciertamente no es el más antiguo de los barrios que surgieron en la periferia de Bahía Blanca a comienzos del siglo XX, pero es aquel donde sus habitantes han desarrollado mayor sentido de pertenencia, fuerte identidad barrial que se ha forjado y ha crecido a lo largo de sus más de 100 años de historia traspasando sus límites administrativos y absorbiendo, en el imaginario colectivo, otros barrios aledaños donde los habitantes, sorteando las fronteras administrativas”.

Puesta en valor
El festival se desarrolló en la Plaza del Algarrobo, un sector muy cuidado por los vecinos del sector, un compromiso con un espacio verde que surgió y se mantiene cada vez más bello y florido. Arce rescata también otros sitios, “el anfiteatro de la terminal de ómnibus, es un lugar que creemos muy valioso, por la forma que tiene y la historia de su pertenencia al casco antiguo de la terminal, no tengo recuerdo de haber visto alguna actividad realizada en el lugar, más que algún ensayo de alguna murga, no se ha usado como un espacio cultural". Destacó la existencia del mercado del Rosendo López, que se usaba para las presentaciones y ensayos de bandas de rock, “tocaron muchas bandas que después lo hicieron en Bahía, también es un lugar para aprovechar”, el playón grande, es propio de un barrio de monoblocks, y es considerado un espacio con historia. Un sitio ineludible es la Plaza de Villa Mitre, punto de reunión de familias, que cuenta desde 1999 con un monumento central dedicado al inmigrante árabe, luce palmeras centenarias. Otras búsquedas están relacionadas con proyectos pendientes, "el parque lineal de la calle Drago es un sector que por mucho tiempo estuvo abandonado, un espacio verde que trataremos de reivindicar". Este espacio compromete muchas manzanas y pasa por diversos sectores, los barrios lindantes están vinculados con las comunidades chilenas y bolivianas asentadas, "queremos aprovechar de conectar y hacer algo con estas comunidades próximamente”.
Arce afirma que “se nos van ocurriendo siempre más lugares”, uno de ellos es el restaurante Lyon D´Or, ubicado en Luis María Drago 1699, enclave del folklore local, también el bar La Morenita, “el primer lugar donde llegaba el tranvía”, esquina de anécdotas de viajeros y visitantes asiduos. Los villamitrenses se sienten orgullosos de su origen, que está vinculado a los trabajadores ferroviarios y obreros de la construcción y la industria, en este siglo de recorrido histórico se pobló de comercios, bares, carnicerías, bancos, confiterías, almacenes de ramos generales, escuelas y sitios dedicados a la cultura y el entretenimiento.
Los festivales se harán realidad durante el 2018, la primera experiencia trajo aparejada un gran esfuerzo de organización, “realizamos un bono contribución para poder pagar el sonido, ya que no contamos con ayuda del municipio”, por lo tanto, “aspiramos a cerrar este festival que quedó trunco por la tormenta, por suerte Matías Carrica y El Duende, quedaron a disposición para cuando lo queramos retomar y participarán de nuevo en la propuesta”.

Autor: Redacción EcoDias