Opinión

Fecha: Martes, 17 Abril, 2018 - 00:00

Comparaciones íntimas

En la zona semiárida donde conseguimos campo arrendado, sólo había una alternativa: “sembrar trigo”.
Los años de sequía eran más que los lluviosos (de 4 a 1).
Llegada la cosecha se preparaba la cosechadora (con motor O. C), más moderna que la Deering N° 3; se ataban los caballos y se entraba a cosechar, se daba la vuelta al lote y no cosechabas más que 2 ó 3 bolsas, cortabas por el medio del lote y, si no mejoraba el rinde, dabas la orden de regresar a casa.
Lo cosechado no alcanzaba ni a cubrir los gastos de la cosecha.
Se dejaban abiertas las tranqueras para que pastaran vacas y caballos.
Un año perdido.
Con los datos que obtengo de estadísticas que los noticiosos rurales van pasando y por otros medios, sin moverme de casa, recorro los campos del mundo.
Hablo con la gente por que los países pobres, subdesarrollados y emergentes.
En cada lugar la crisis abarca al país, tanto falta en la ciudad como a la clase pobre y media del campo.
La mayoría esta envuelta en luchas sectoriales, como las que cada gremio que cree que cortándose solo -caso gobierno y empresas con sus obreros-.
Lo que estamos viendo en la Argentina lo vemos en todas partes.
Si esto lo tomo como conocimiento para mi mismo de lo que pasa en cada país, no pasa de ser una comprensión que satisface mi curiosidad.
Pero, si lo veo en forma integral, la crisis se convierte en algo mundial, y la respuesta no puede ser otra que a ese nivel.
La conclusión vista desde los pueblos, indica claramente que el sistema capitalista que llego a dominar al mundo, crearon sus mecanismos que no son otra cosa que instrumentos para sojuzgar, esclavizar, explotar a la gran mayoría de los pueblos, y éstos van viendo que ninguno de sus países tienen gobiernos populares, que todos están gobernados por sectores de las clases ricas, estos nombran a través de partidos políticos gobiernos de extracción burguesa (tomado como elemento económico), ¿Qué nos queda?
Que vivimos en un mundo (la tierra), donde los ricos y poderosos se apoderaron de todo, y la gran mayoría de los pueblos viven en un estado de permanente agonía.
El modelo y sistema actual, ya no cubre las necesidades de los pueblos del mundo, ¿Qué sentido tiene que estos gobiernos y sectores de poder sigan dominando a la humanidad, pues los pueblos que en su gran mayoría son pobres?
¿Qué sentido tiene la vida?
Ese sistema se ha agotado, abran las tranqueras por las que los pueblos puedan circular y buscar entre ellos mismos las respuestas y soluciones que necesitamos, y llego a comparaciones que, al publicarse dejan de ser mías.
Y, si son adoptados por la mayoría de los países pasan a ser patrimonio universal.
¿Se marcha hacia un nuevo mundo? Sí.
¿Qué hace falta?
Gobiernos populares que al tomar en sus manos la economía del mundo, la anarquía y el caos del capitalismo y sus gobiernos entraremos en una nueva economía con sentido más social y humano.
Eso sólo es posible lograrlo si los pueblos adquieren conciencia, lo que les dará madurez política y lo que los pueblos aspiran, vida digna, educación y salud gratuitas.
Mientras China aumenta su PBI en un 6, 8% anual y Estados Unidos no crezca, la ecuación entre lo que propone China al mundo y lo que nos proponen Estados Unidos y los países ricos y desarrollados (Japón).
Solo tiene un ganador, China.
Si Rusia aspira a ocupar el lugar que tuvo la URSS como potencia mundial, la ventaja será mayor.
Tomemos 10/15 años en la mayoría de los países habrá elecciones, necesitamos nuevos dirigentes y nuevos partidos políticos, a un mundo nuevo, un hombre/mujer nuevos.
Son tantos los acontecimientos que se suceden día a día que no tenemos “baquianos” como los de antes, que podían rastrear las huellas de un caballo entre miles de pisadas.
Empujar al mundo hacia gobiernos populares en cada país y no temer al futuro es dar un paso más en la elevación de la conciencia humana y de un ser incompleto hoy, pero que mañana podamos considerarlo “ser humano”.

Autor: Por Aron Berstein