El Descuese Cultura

Fecha: Lunes, 12 Marzo, 2012 - 16:59

Caminando solos

Jorgelina Fernández y Rocío Ameri coordinan el taller de teatro de la Comisión Municipal del Discapacitado, con identidad propia la compañía teatral y sus protagonistas cuentan sueños e historias de vida.

La observación y la complementariedad son los elementos técnicos de trabajo. “Algunos saben leer, otros no, eso no es lo más importante. Trabajamos sobre la subjetividad y desde lo emocional, ellos mismos no están acostumbrados a darle espacio a su subjetividad, hasta la pregunta más sencilla puede ser de difícil respuesta. Posicionarlos en su subjetividad que tiene que ver con la condición humana, el teatro es una buena excusa para eso, siempre trabajamos con sus gustos, las improvisaciones siempre son a partir de lo que tienen ganas de contar. La discapacidad no es una imposibilidad, emociones tenemos todos”. Los actores y actrices son personas discapacitadas que se inscriben anualmente en la Comisión, que funciona en la calle Donado 151, en el Mercado Municipal.

Ofrecer el corazón
La idea de adquirir una identidad propia y un nombre “fue de Rocío” afirma Jorgelina. “El nombre surge en una conversación, siempre tenemos charlas críticas”, frente a los preparativos de una obra de teatro, “caminábamos por la calle y decía: estos descosidos me hacen renegar. ¡Ayyy, el descuese, ya está!”.
El Descuese ya había nacido, “poder remendar para otras personas, pareció divertido”. Diríamos acertado, descoser, remendar, aunque también dentro de los conceptos relacionados podemos leer: digerir o mover, sin dudas, los ejercicios y temas del taller apuntan a entender y dar a entender estas existencias, sostenidas por las emociones. “Hay miles de anécdotas, de encuentros y desencuentros”.

En el relato de los andares de los descosidos, Jorgelina y Rocío se entusiasman y se miran cómplices, “nos entendemos porque somos amigas y tenemos, además, una afinidad terrible para trabajar”. Ambas son actrices, cursaron sus estudios en la Escuela de Teatro, también, son docentes. “Al principio no contábamos con un espacio amplio, era un ambiente muy pequeño y nos organizábamos en los rincones para trabajar, por eso cuando subimos a un escenario, nuestros chicos saben acomodarse rápidamente”. En su haber teatral ya tienen varias experiencias, El descuese descosido, una improvisación de fútbol, una obra de Fontanarrosa, “la adaptamos, estudiamos texto, fue genial”, cuenta Rocío. A la hora de los recursos, Jorgelina corajea “en el teatro se trabaja con lo que se tiene y como no tenemos nada vamos empezar con eso”. Mientras se encuentran voluntades y solidaridades en cada proyecto y a cada paso, amigos, familiares y otros profesionales dan su tiempo y su trabajo de forma generosa y desinteresada.

Sí, maestra
“El Arte permite trabajar sobre la subjetividad, facilita el reencuentro de cada sujeto con su propia identidad, mediante su capacidad innovadora y expresiva a través de un proceso creativo para acceder a producir una obra, para que pueda a su vez comunicar, denunciar, enunciar y simbolizar. Proponemos entonces acercar el teatro como un espacio que permite la creatividad como manifestación de libertad”, aseguran desde la compañía teatral.
Osvaldo, Miguelito, Seba, Estelita, José, Martín y Uriel son los actores que componen y protagonizan las obras. “Además, participa Romina, que es acompañante terapéutica de uno de los chicos, un ángel”. En el trabajo del ciclo 2011, lograron actuar en el Teatro Municipal, con “Volandera”, fueron grupo invitado de Libredanza. El camino hacia semejante logro fue largo e inesperado. “Siempre participamos de las jornadas de discapacidad, esta vez nos pidieron que cerráramos el encuentro. Después de la función, gente de Libredanza nos estaba mirando y nos invitaron a compartir escenario con su espectáculo, Con cierto Humor”. Pero estamos contando el final de la historia. La obra surgió para responder a la pregunta: cuál es tu sueño. Mediante sonidos, música y charlas se lograron conexiones con aquello que se les hacía imposible, inalcanzable. “Andar en moto, ser periodista deportivo, ser cantante o actor, tocar la guitarra, tener una vida distinta”, y lo irrealizable estaba en proceso de cumplimiento.
“Porque creemos que la producción artística pone a un sujeto en relación con su deseo, con una producción que porta su marca y con los otros, en cuanto esta producción está destinada a circular por el ámbito de lo social, apuntamos a generar un espacio de expresión donde podamos devolver a cada tallerista las características propias del ser sujeto, como personas sintientes, pensantes y con potencialidades expresivas”, fundamentan sus coordinadoras.
Lo que sucedió en las presentaciones de “Volandera, porque la vida se hace de sueños”, fue particular: “pasan cuestiones teatrales, que uno como actor espera tiempo para que se den y a ellos se les da naturalmente, creo que es porque no tienen tapujos para mostrar. Las devoluciones del público fueron maravillosas. Sabíamos que teníamos algo increíble entre manos, pero no nos podíamos imaginar esto”. Producto del trabajo, en primer plano, quedó el hecho artístico. El Descuese recibió, entonces, su mayor reconocimiento en una frase: “la obra es una cachetada a la conciencia”. En escena, las proyecciones audiovisuales y los actores interactuando. Y el video empieza a correr y dice José: “los sueños no son austeros, los sueños se comparten, son para derramarlos”.

Proyecto 2012
A partir del año pasado “empezamos a grabar las clases, los ejercicios de confianza. Los climas son muy amenos, ellos tienen una historia y un sentido de grupo”. La compañía teatral ha logrado llegar al público, pero además, el trabajo se da en “el apoyo al otro, entre ellos el estímulo es directo”. A partir del mes de marzo, empieza la convocatoria a reunirse, “estamos tratando de definir un guión para un medio metraje” define Jorgelina, al terminarlo, “la idea es proyectarlo en alguna de las salas de la ciudad”, termina Rocío. “Más que un guión, es un registro”, suma Jorgelina. Ellas siguen pensando en un borrador, que no será para leerlo, sino para mostrar donde las diferencias nos igualan y nos completan.

Autor: Redacción EcoDias